Las declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez generaron un fuerte malestar en el entorno de Cristina Kirchner y volvieron a tensar la relación entre el gobernador bonaerense y el kirchnerismo duro. En el cristinismo responsabilizan a Axel Kicillof y a Andrés Larroque por el episodio.
La frágil tregua que se había instalado en el peronismo bonaerense volvió a romperse. Las declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez, una dirigente identificada con el espacio político de Axel Kicillof, reactivaron el enfrentamiento con el sector que responde a Cristina Kirchner y sumaron un nuevo capítulo a una interna que atraviesa al principal espacio opositor del país.
La polémica se desató tras la viralización de un discurso pronunciado días atrás durante una actividad organizada por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, en el que Iañez reivindicó el liderazgo político del gobernador bonaerense y lanzó duras críticas hacia el cristinismo.
Entre otras definiciones, la legisladora sostuvo que Cristina Kirchner está “bastante equivocada” y que “jode bastante las pelotas”, una frase que provocó un inmediato rechazo en el entorno de la ex presidenta y terminó por desbaratar los intentos de distensión que habían comenzado a insinuarse en las últimas semanas.
El enojo del cristinismo
La reacción en el círculo político de Cristina Kirchner fue inmediata.
Dirigentes cercanos a la ex mandataria interpretaron las declaraciones como una agresión directa y apuntaron contra el gobernador bonaerense y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque, a quienes consideran responsables políticos de la dirigente.
En el cristinismo remarcan que Iañez integra el espacio Movimiento al Futuro (MDF), la estructura política impulsada por Kicillof para fortalecer su construcción propia dentro del peronismo, y recuerdan que fue respaldada por el mandatario provincial durante el armado electoral de la Ciudad de Buenos Aires.
La principal molestia no pasa únicamente por las diferencias políticas sino por el contexto en que fueron pronunciadas las críticas.
En el entorno de la ex presidenta sostienen que minimizar su situación judicial y referirse en esos términos a una dirigente que cumple una condena judicial constituye una falta de sensibilidad que excede la disputa interna.
Las críticas al liderazgo de Cristina
Durante su intervención, Iañez también cuestionó el rol que viene desempeñando el kirchnerismo en la conducción del peronismo.
Con referencias indirectas a Cristina Kirchner, cuestionó la idea de ordenar el espacio político desde un liderazgo personalista y puso en duda la estrategia de construcción impulsada por el sector más cercano a la ex mandataria.
Además, recordó las tensiones generadas por la decisión de Kicillof de desdoblar las elecciones bonaerenses, una medida que en su momento provocó fuertes diferencias con el núcleo duro kirchnerista.
La legisladora sostuvo que el gobernador fue objeto de presiones internas por esa definición y reivindicó la autonomía política que viene construyendo desde la gobernación.
La Cámpora, otro blanco de los cuestionamientos
El discurso incluyó además críticas hacia sectores identificados con La Cámpora.
Sin mencionarlos de manera explícita, Iañez acusó a algunos dirigentes de priorizar intereses sectoriales por encima de un proyecto colectivo y cuestionó la resistencia que, según su visión, enfrenta Kicillof dentro del propio peronismo.
También planteó que la discusión sobre el futuro liderazgo opositor no debería resolverse mediante acuerdos de cúpula ni decisiones cerradas entre dirigentes, en una referencia que fue interpretada como una crítica a los mecanismos tradicionales de definición política dentro del kirchnerismo.
Las declaraciones fueron leídas en distintos sectores del PJ como una defensa explícita de las aspiraciones presidenciales de Kicillof para 2027.
La disputa por el liderazgo opositor
El episodio vuelve a poner en evidencia una discusión de fondo que atraviesa al peronismo desde la derrota electoral de 2023: quién conducirá el proceso de reconstrucción del espacio y qué lugar ocupará Cristina Kirchner en esa etapa.
Mientras el kirchnerismo busca preservar la centralidad política de la ex presidenta, sectores cercanos al gobernador consideran que el liderazgo opositor debe comenzar a reconfigurarse alrededor de nuevas referencias.
La aparición de Movimiento al Futuro, los actos propios de Kicillof y la construcción de una estructura política diferenciada fueron interpretados por el cristinismo como señales de autonomía creciente.
Desde el entorno del gobernador rechazan esa lectura y sostienen que el objetivo es ampliar la base de sustentación del peronismo frente al gobierno de Javier Milei.
Un conflicto que vuelve a escalar
La controversia generada por Iañez llega en un momento especialmente sensible para el peronismo.
Tras varios meses de enfrentamientos públicos, dirigentes de ambos sectores habían comenzado a explorar mecanismos de diálogo para evitar que la disputa interna afectara la estrategia opositora frente al oficialismo.
Sin embargo, la difusión de estas declaraciones volvió a deteriorar el clima político.
En el cristinismo consideran que existe un sector del kicillofismo que comparte el diagnóstico expresado por la legisladora y que sus palabras reflejan un malestar más profundo con el liderazgo de Cristina Kirchner.
Del otro lado, dirigentes cercanos al gobernador sostienen que la discusión sobre el futuro del peronismo no puede quedar condicionada por viejas estructuras de conducción.
La consecuencia inmediata es una nueva escalada de tensión que vuelve a exponer las dificultades del peronismo para ordenar su liderazgo y construir una estrategia común de cara a las elecciones de 2027.
