El peronismo enfrenta una semana clave en el Senado que podría derivar en la menor representación del PJ en la Cámara Alta desde el regreso de la democracia en 1983. En un escenario dominado por el avance de La Libertad Avanza, el respaldo del PRO y la UCR y el acercamiento de gobernadores peronistas a la Casa Rosada, el oficialismo se encamina no solo a aprobar un paquete de leyes sino también a consolidar una nueva mayoría parlamentaria.
Durante la jornada podría formalizarse la salida de tres senadores del bloque Convicción Federal —que integra un interbloque con el peronismo— para conformar un nuevo espacio con mayor afinidad al oficialismo.
Quiénes son los senadores que podrían romper
Los legisladores que estarían a punto de abandonar el interbloque son Sandra Mendoza (Tucumán), alineada con el gobernador Osvaldo Jaldo; Carolina Moisés (Jujuy), referenciada en el salteño Gustavo Sáenz; y Guillermo Andrada (Catamarca), cercano a Raúl Jalil.
En cambio, permanecerían en Convicción Federal Fernando Salino (San Luis), presidente del bloque y sin vínculo directo con el gobernador provincial, y Jesús Rejal (La Rioja), quien responde a Ricardo Quintela, uno de los mandatarios más críticos del gobierno libertario.
La jugada no solo implicaría la ruptura formal sino también la conformación de un nuevo bloque de cinco integrantes, que incluiría a Flavia Royón —también cercana a Sáenz— y a Beatriz Ávila, del monobloque Independencia y alineada con Jaldo. De confirmarse el movimiento, el peronismo quedaría reducido a 25 senadores, su número más bajo desde 1983.
Reconfiguración de poder y tensión interna
El trasfondo de la ruptura combina factores políticos y estratégicos. Por un lado, el acercamiento de varios gobernadores peronistas a la administración de Javier Milei; por otro, el progresivo distanciamiento de esos jefes provinciales respecto de Cristina Fernández de Kirchner y del jefe del bloque del PJ en el Senado, José Mayans, quien hoy ejerce la conducción partidaria de hecho.
El nuevo escenario podría debutar en la Sesión Preparatoria convocada para este jueves a las 11, cuando el pleno vote a las autoridades de la Cámara.
Reforma laboral y cálculo político
Aún resta definir la posición que adoptarán estos senadores frente a la reforma laboral. En la votación original en la que el Senado otorgó media sanción, los cinco integrantes de Convicción Federal se alinearon con el Bloque Justicialista y no dieron quórum, además de votar en contra.
Ahora se especula con que podrían mantener el voto negativo, pero garantizar el quórum al inicio de la sesión, replicando la estrategia de los diputados que responden a esos gobernadores. El oficialismo ya demostró que cuenta con los votos necesarios para avanzar con la norma.
La consolidación libertaria
Con la eventual ruptura del interbloque peronista y el reciente alineamiento de Luis Juez con el bloque violeta, La Libertad Avanza fortalece su posición en el Senado. El oficialismo podría alcanzar 21 senadores propios y, junto a sus aliados provinciales, la UCR y el PRO, reunir 44 votos: apenas cuatro menos que los dos tercios necesarios para mayorías especiales.
De concretarse estos movimientos, el mapa político del Senado sufriría una transformación profunda, con un peronismo fragmentado y un oficialismo cada vez más cerca de consolidar una mayoría estable en la Cámara Alta.
