Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como titular del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en un contexto atravesado por fuertes tensiones internas vinculadas al debut del nuevo índice de precios al consumidor (IPC) y por un conflicto abierto con la Secretaría de Turismo y Deportes, que conduce Daniel Scioli, tras la finalización de un convenio estadístico que llevaba más de dos décadas.
Si bien los cruces con el área de Turismo por la medición del sector fueron relevantes, el punto de inflexión de la salida de Lavagna estuvo asociado a la controversia por la implementación del IPC elaborado sobre la base de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, según confirmaron fuentes oficiales.
Un organismo golpeado por las salidas
Con esta renuncia, la gestión libertaria de Javier Milei acumula 224 bajas, de acuerdo con el politólogo Pablo Salinas. En el caso del INDEC, la salida de Lavagna se suma a la de varios cuadros técnicos clave, como Georgina Giglio, ex directora de Índices de Precios de Consumo, y Guillermo Manzano, quien encabezaba la Dirección de Estadísticas de Condiciones de Vida.
Las renuncias se produjeron en un escenario de congelamiento salarial y, en algunos casos, por diferencias de criterios en la gestión de equipos. Tras el alejamiento de Lavagna, todo indica que el próximo titular del organismo será una figura cercana al ministro de Economía Luis Caputo, quien pasaría a concentrar mayor poder de decisión sobre el ente estadístico.
El trasfondo del nuevo IPC
El estreno del nuevo cálculo de inflación estaba previsto para el martes 10 de febrero, cuando se difundiera el dato correspondiente a enero de 2026. Sin embargo, la polémica se centra ahora en la posibilidad de que el Ministerio de Economía no autorice la publicación del IPC actualizado.
La medición basada en la ENGHo 2017/2018 está finalizada desde fines de 2024, pero el INDEC optó por postergar su aplicación hasta después de las elecciones de medio término para evitar impactos políticos. La intención del equipo de Lavagna era iniciar 2026 con el nuevo índice, dejando atrás la metodología basada en patrones de consumo de 2003/2004, sin recalcular estadísticas hacia atrás.
Según estimaciones privadas, la diferencia entre ambas mediciones no sería sustancial. El economista de la Universidad Torcuato Di Tella, Martín González Rozada, calculó una inflación del 33,6% para 2025, frente al 31,5% registrado oficialmente con la metodología anterior. No obstante, el mayor peso que el nuevo IPC le asigna a rubros como vivienda, transporte y comunicaciones —especialmente los servicios públicos— genera inquietud en un contexto de reducción de subsidios.
El conflicto por las estadísticas de turismo
A la discusión por el IPC se sumó, en los últimos meses, la decisión de la Secretaría de Turismo y Deportes de dar por terminado un convenio histórico con el INDEC para la elaboración de estadísticas sectoriales. El organismo estadístico informó que, desde enero de 2026, habrá cambios en la difusión y periodicidad de esos datos, aunque aseguró que hará “todos los esfuerzos” para mantener la mayor cantidad posible de indicadores disponibles, en línea con estándares internacionales.
El mensaje de despedida y la reacción gremial
En su mensaje interno, Lavagna agradeció los seis años al frente del Instituto y subrayó la necesidad de seguir fortaleciendo el sistema estadístico nacional y su capacidad de adaptación. Destacó que quedan proyectos avanzados y otros en desarrollo, y remarcó que los trabajadores del INDEC son “el principal activo que sostiene el organismo”. También planteó la importancia de actualizar el marco normativo que regula su funcionamiento.
Los delegados gremiales reaccionaron con preocupación y señalaron que la renuncia se produce a solo ocho días de la publicación del nuevo índice. “Exigimos un INDEC independiente del poder político. Esto nos recuerda a lo ocurrido en 2007, cuando se intervino el organismo porque no gustaba el dato del IPC”, advirtieron, y reclamaron que el 10 de febrero se publique la inflación con las nuevas ponderaciones de la ENGHo 2017/2018.
La salida de Lavagna deja al INDEC en el centro de la escena política y económica, en un momento clave para la credibilidad de las estadísticas oficiales y para la discusión pública sobre la inflación en la Argentina.
