El Presidente estará en Reino Unido el 21 de octubre para dar una conferencia en Oxford y reunirse con empresarios. La visita ocurrirá después de que el Gobierno decidiera llevar el reclamo por la soberanía de las islas a la ONU y mientras avanza el proyecto petrolero Sea Lion. No está previsto, por ahora, un encuentro bilateral con el gobierno británico.
El presidente Javier Milei viajará a Londres el próximo 21 de octubre, pese al renovado conflicto diplomático con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas. La agenda oficial contempla, hasta el momento, una conferencia en la Universidad de Oxford y una reunión con empresarios.
La propia Casa Rosada confirmó que el viaje se mantiene en los planes presidenciales, luego de que en las últimas semanas hubiera mayor hermetismo sobre la visita. Las dos actividades estaban previstas desde hace tiempo y, por ahora, no se contempla sumar encuentros bilaterales con autoridades británicas.
El viaje se producirá pocas semanas después de que el Gobierno decidiera reforzar internacionalmente el reclamo argentino por Malvinas y llevarlo nuevamente al centro de la agenda de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Una agenda internacional atravesada por Malvinas
La visita a Londres formará parte de una serie de viajes internacionales que Milei realizará durante octubre. El Presidente tiene previsto participar el 14 de octubre en Washington de la Gala Oficial del Hispanic Heritage, mientras que también analiza una escala en París para participar de la Argentina Week.
Antes de llegar a Reino Unido, además, el mandatario viajará a Nueva York para participar de la Asamblea General de Naciones Unidas. En esa oportunidad estará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, entre otros funcionarios.
El reclamo por Malvinas tendrá un lugar central en esa agenda diplomática, en un contexto marcado por la decisión británica de avanzar con la explotación de hidrocarburos en las aguas circundantes a las islas.
En diciembre de 2025, Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el proyecto Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas.
La primera etapa contempla una inversión de US$1.800 millones y apunta a producir unos 50.000 barriles diarios, con el inicio de la producción previsto para 2028.
La Cancillería argentina cuestionó el proyecto por considerarlo una explotación unilateral de recursos en un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa y sostuvo que resulta incompatible con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU.
El viaje y el vínculo con el Reino Unido
La visita de Milei también tendrá lugar en un momento de particular tensión en la relación bilateral.
Por ahora, no está previsto un encuentro entre Milei y el primer ministro británico, Andy Burnham. El Presidente argentino tampoco mantuvo intercambios con el actual jefe del Gobierno británico, mientras que buena parte de los contactos diplomáticos desarrollados anteriormente habían sido establecidos con la administración de Keir Starmer.
El viaje tendría, por lo tanto, un perfil diferente al de la visita realizada por Carlos Menem en 1998, cuando el entonces presidente mantuvo reuniones bilaterales con el primer ministro Tony Blair y la reina Isabel II.
Si finalmente no se incorpora una reunión con autoridades británicas, la visita de Milei se parecería más a la que realizó Néstor Kirchner en 2003, cuando estuvo en Londres en el marco de una cumbre multilateral, sin actividades bilaterales oficiales.
Sería, en ese caso, la primera visita de un presidente argentino a Reino Unido con una agenda propia desde el viaje de Menem.
Minerales críticos y el interés económico británico
La agenda presidencial también tendrá un trasfondo económico.
La visita se producirá apenas un día después de la London Metal Exchange Week, prevista para el 19 y 20 de octubre, uno de los principales encuentros internacionales vinculados con la industria de metales y minerales críticos.
El secretario de Minería argentino, Luis Lucero, ya confirmó su participación, aunque no está previsto que la cúpula de la Casa Rosada asista al evento.
El interés británico por Argentina en este sector es significativo. La estrategia de minerales críticos del Reino Unido proyecta un fuerte crecimiento de la demanda de litio y cobre durante la próxima década y ubica a Argentina entre los destinos prioritarios para la cooperación, junto con Filipinas y Zambia.
En particular, el Servicio Geológico Británico identificó oportunidades vinculadas con litio, cobre y exploración geológica en Jujuy, Salta y Catamarca.
Así, la agenda de Milei en Londres se desarrollará en medio de una relación que combina la disputa por la soberanía de Malvinas con intereses económicos y estratégicos compartidos.
El otro tema sensible: el embargo de armas
El vínculo bilateral también tiene un capítulo pendiente en materia de defensa.
Desde 1982, Reino Unido mantiene un embargo de armas sobre Argentina, que impide la venta de equipamiento militar británico o de sistemas que incorporen componentes de ese origen. La medida limita en la práctica el acceso argentino a parte del mercado occidental de defensa.
Las conversaciones para flexibilizar ese esquema comenzaron a tomar impulso durante 2024, cuando el Ministerio de Defensa argentino planteó como prioridad la recuperación de capacidades militares. El último levantamiento parcial del embargo había ocurrido en 2018.
Milei confirmó ante The Economist que las conversaciones con Londres para modificar esa situación habían comenzado.
El tema agrega otra dimensión al viaje presidencial: mientras el Gobierno endurece su posición pública frente a la explotación de recursos en Malvinas y busca llevar el reclamo de soberanía a los foros internacionales, también mantiene intereses estratégicos en la relación bilateral.
Por ahora, la agenda oficial de Milei en Londres se limita a Oxford y una reunión con empresarios. El 21 de octubre, el Presidente llegará a Reino Unido en uno de los momentos de mayor tensión reciente por Malvinas, pero sin un encuentro bilateral anunciado con el gobierno británico.
