El presidente Javier Milei salió a respaldar públicamente a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica judicial por presuntas irregularidades en refacciones realizadas en su vivienda en la provincia de Buenos Aires.
El apoyo se expresó a través de reposts en la red social X, donde el mandatario compartió mensajes de dirigentes cercanos que cuestionaron las acusaciones contra el también vocero presidencial.
Defensa en redes y foco en la denuncia
Entre los mensajes replicados se destacó el de la diputada Lilia Lemoine, quien defendió a Adorni y apuntó contra los sectores que impulsaron las denuncias. En su publicación, hizo referencia a la declaración del contratista Matías Tabar, quien aseguró ante la Justicia haber recibido pagos en efectivo por trabajos realizados en una propiedad ubicada en Exaltación de la Cruz.
Según fuentes judiciales, Tabar declaró que Adorni habría abonado unos 245 mil dólares en efectivo por distintas obras, que incluyeron modificaciones estructurales y la construcción de una pileta con una cascada en el jardín.
El testimonio fue presentado ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien lleva adelante una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
La “cascada” y la disputa narrativa
Uno de los puntos que más repercusión tuvo fue la mención a la cascada, que rápidamente se volvió un elemento central en la discusión pública. En ese marco, Lemoine buscó relativizar el tema y cuestionó la forma en que se instaló mediáticamente.
El posteo que compartió Milei también incluía comparaciones entre la vivienda atribuida a Adorni y propiedades de otros dirigentes políticos, en un intento por poner en discusión la magnitud de las obras.
La causa se apoya, por ahora, en el testimonio de Tabar, quien indicó que la contratación se habría acordado en septiembre de 2024 y que el presupuesto fue modificándose a lo largo de la ejecución de los trabajos.
Señal política antes del viaje
En paralelo a la defensa pública, Milei y Adorni compartieron una actividad en la Casa Rosada, en la antesala del viaje del Presidente a Estados Unidos.
El encuentro, realizado en el despacho presidencial, reunió a autoridades de la organización B’nai B’rith Internacional, entre ellos su presidente Robert Spitzer y su CEO Dany Mariaschin. También participaron representantes locales como DAIA, encabezados por Mauro Berenstein.
Por parte del Gobierno, además de Milei y Adorni, asistieron el canciller Pablo Quirno y el ministro de Salud Mario Lugones.
Cohesión interna en un contexto de tensión
La imagen conjunta no pasó desapercibida. Se dio en un contexto en el que Adorni quedó en el centro de la escena tras la difusión de declaraciones judiciales que lo involucran, y en medio de versiones sobre posibles reacomodamientos dentro del gabinete.
En ese escenario, el Gobierno busca ordenar su estrategia política y económica. Para este viernes, el Ejecutivo prevé una nueva reunión de ministros, en un intento por consolidar la gestión frente a un contexto atravesado por tensiones internas y desafíos de gobernabilidad.
