El presidente Javier Milei recibió este jueves en la Casa Rosada a una delegación de congresistas estadounidenses vinculados al entorno político de Donald Trump, en una jornada marcada por las negociaciones bilaterales sobre propiedad intelectual y por el anuncio de una millonaria inversión del sector farmacéutico en la Argentina.
La visita se produjo en medio de las conversaciones entre ambos países por la implementación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), una iniciativa que el Gobierno considera estratégica pero cuyo tratamiento legislativo permanece suspendido ante las resistencias de la industria farmacéutica nacional.
Quiénes integraron la delegación estadounidense
La comitiva estuvo encabezada por Mario Díaz-Balart, una de las figuras republicanas con mayor influencia en los temas vinculados a América Latina dentro del Congreso estadounidense y uno de los dirigentes que expresó públicamente su respaldo a Milei desde el inicio de su gestión.
También participaron los legisladores republicanos Andrew Harris, Chuck Edwards, David Rouzer y Jay Obernolte, además del demócrata Henry Cuellar.
La delegación incluyó además al médico del Capitolio, Brian Monahan, y a funcionarias vinculadas a la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes.
Tras el encuentro en Balcarce 50, los visitantes participaron de un almuerzo junto al ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Finanzas, Pablo Quirno; y el secretario de Minería, Luis Lucero.
El trasfondo: la negociación por el tratado de patentes
La visita se desarrolló en un contexto de negociaciones por el PCT, un acuerdo internacional firmado por la Argentina con la administración Trump a comienzos de este año.
Aunque el oficialismo había avanzado con el dictamen en comisiones de la Cámara de Diputados, posteriormente decidió frenar el debate parlamentario para utilizar el tema como herramienta de negociación diplomática con Washington.
El tratado establece, entre otros puntos, la protección de patentes por un período de 20 años en los 158 países adheridos. Ese aspecto genera preocupación entre los laboratorios nacionales, que advierten sobre el riesgo de una mayor concentración del mercado en manos de grandes compañías internacionales.
Desde la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos cuestionaron especialmente el capítulo que habilita exámenes preliminares internacionales sobre invenciones, al considerar que podría afectar la competitividad de la industria local.
En las últimas semanas, representantes del sector mantuvieron contactos con gobernadores, legisladores y funcionarios para intentar frenar el avance del proyecto.
Una inversión de US$8.000 millones para investigación clínica
En paralelo a la visita de los legisladores estadounidenses, Milei recibió en la Casa Rosada a representantes de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales, entidad que agrupa a compañías farmacéuticas de innovación.
Durante el encuentro, el presidente de la cámara, Gastón Domingues Caetano, presentó un plan de inversión por 8.000 millones de dólares destinado a investigación clínica, innovación y desarrollo científico en la Argentina durante los próximos seis años.
La reunión contó además con la participación del ministro de Salud, Mario Lugones.
Según informó la entidad empresaria, la iniciativa apunta a potenciar una actividad que actualmente representa cerca del 50% de toda la inversión privada en investigación y desarrollo del sector empresarial argentino.
Investigación, empleo y generación de divisas
Desde CAEMe destacaron que la investigación clínica constituye una de las principales fuentes de ingreso de divisas vinculadas a actividades de innovación.
“De cada diez dólares que ingresan al país para financiar actividades empresariales de investigación y desarrollo, 9,5 corresponden a investigación clínica”, señalaron desde la entidad.
El Gobierno sostuvo que la propuesta surge en un contexto de mayor previsibilidad económica y de fortalecimiento de los mecanismos de protección de la propiedad intelectual.
A través de un comunicado oficial, la Casa Rosada afirmó que la inversión permitirá ampliar el desarrollo de investigaciones biomédicas de alta complejidad en distintas regiones del país.
Actualmente, las compañías agrupadas en CAEMe generan alrededor de 9.000 empleos directos y más de 20.000 puestos de trabajo indirectos, mientras que el sector busca consolidar a la Argentina como uno de los principales polos regionales para la realización de estudios clínicos y desarrollos farmacéuticos de innovación.
