En cadena nacional, el Presidente anunció un decreto para coordinar sanciones contra compañías que participen de la explotación de hidrocarburos en las islas y anticipó un proyecto para endurecer la Ley 26.659. También confirmó una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y destacó el supuesto cambio de postura de Estados Unidos.
Javier Milei anunció este jueves una batería de medidas para reforzar la estrategia argentina en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Entre ellas, adelantó sanciones para las empresas que participen de la explotación de recursos naturales en las islas, una modificación de la legislación vigente y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
Durante una cadena nacional, el Presidente reafirmó que “las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes son argentinos. Por historia y por derecho”.
Milei recordó que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía constituye, según la Constitución Nacional, un objetivo permanente e irrenunciable y sostuvo que el Estado debe utilizar herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales para defender el reclamo.
El principal anuncio estuvo relacionado con el proyecto petrolero Sea Lion, que avanza hacia la explotación de hidrocarburos en las aguas próximas a las islas.
Para el Gobierno argentino, la iniciativa supone una nueva dimensión del conflicto porque implica la extracción de un recurso no renovable cuya soberanía reclama la Argentina.
El decreto que prepara el Gobierno
Milei anunció que el decreto reglamentario que firmó este jueves instruirá a distintos organismos estatales a remitir a la Cancillería información sobre eventuales incumplimientos legales para facilitar la aplicación de sanciones.
Además, establecerá un procedimiento destinado a coordinar y acelerar esas actuaciones e incorporará declaraciones juradas en los trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El objetivo, según explicó el Presidente, es impedir que empresas que participen de la explotación de recursos en la Plataforma Continental sin reconocer la soberanía argentina puedan operar bajo esos regímenes.
La medida apunta especialmente a evitar que proyectos vinculados con la explotación de hidrocarburos en el área disputada puedan beneficiarse de instrumentos o autorizaciones del Estado argentino.
La Ley 26.659 y nuevas sanciones
El Gobierno también buscará modificar la Ley 26.659, que establece sanciones para quienes desconozcan la soberanía argentina y participen de actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en zonas vinculadas con el reclamo argentino.
Milei anticipó que la intención es “endurecer sus sanciones y ampliar su alcance”.
La reforma buscaría extender las consecuencias penales y administrativas a empresas que presten servicios a compañías involucradas en explotaciones hidrocarburíferas en la zona.
El Presidente anunció además el envío al Congreso de un Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que incluiría la reforma de la normativa vigente y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.
Ese organismo tendría como objetivo establecer una política transversal de seguridad y contemplaría, entre otros aspectos, un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco específico de protección aeroespacial y marítima.
Una nueva base naval en Tierra del Fuego
Otro de los anuncios centrales fue el refuerzo de las capacidades militares argentinas en el extremo sur del país.
Milei confirmó que se ampliarán los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
La iniciativa estará acompañada por un incremento de las capacidades de telecomunicaciones y forma parte de la estrategia oficial para convertir a la Argentina en un “polo logístico central del Atlántico Sur”.
El planteo supone ampliar la presencia argentina en una zona considerada estratégica por su ubicación y por la relevancia de los recursos naturales y las rutas marítimas del Atlántico Sur.
Milei destacó el papel de Trump
El Presidente también vinculó sus anuncios con el nuevo escenario internacional generado por las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la posición estadounidense frente a Malvinas.
Milei aseguró que el mandatario estadounidense afirmó que Washington está “revaluando su posición histórica con relación a Malvinas”.
Para el Presidente argentino, esa eventual revisión está vinculada con la nueva relación estratégica entre ambos países. Según sostuvo, Estados Unidos considera a la Argentina un “socio confiable”, alineado con los valores occidentales y con una posición relevante en el Atlántico Sur.
Milei también contrastó la situación argentina con la del Reino Unido y sostuvo que mientras ese país atraviesa problemas migratorios, demográficos y económicos, la Argentina tiene por delante un futuro que calificó de “floreciente”.
Sin embargo, el mandatario no anunció un cambio concreto de la política estadounidense sobre las islas, sino que presentó la posibilidad de una revisión como parte del nuevo escenario diplomático.
“Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político”
En el cierre de su mensaje, Milei buscó despegar la cuestión Malvinas de cualquier identidad partidaria.
“Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional”, afirmó.
El Presidente sostuvo que la defensa de la soberanía requiere que los argentinos presenten un frente común ante la comunidad internacional y recordó a los soldados que murieron durante la guerra y a los veteranos.
La estrategia anunciada combina así herramientas diplomáticas y legales con medidas económicas y un mayor despliegue de capacidades de Defensa.
Milei cerró su discurso con un llamado a recuperar una mirada estratégica de largo plazo y a construir una política de seguridad nacional que, según explicó, no se limite a la defensa física del territorio, sino que también incluya la protección de los recursos estratégicos, la infraestructura crítica, la economía y la capacidad del país para definir su propio futuro.
