El Frente Renovador reunirá este viernes en La Rioja a dirigentes de seis provincias. El encuentro busca fortalecer un esquema de unidad del peronismo frente a Javier Milei y podría derivar en una reunión ampliada con Ricardo Quintela. La interna entre Axel Kicillof y La Cámpora sigue siendo el principal obstáculo.
Con la campaña electoral de 2027 comenzando a tomar forma, los distintos sectores del peronismo empiezan a reactivar sus contactos para explorar un esquema de unidad. Este viernes será el turno del Frente Renovador de Sergio Massa, que reunirá en La Rioja a dirigentes de seis provincias con el objetivo de avanzar en una estrategia común para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
El encuentro se realizará desde las 10:30 en el hotel Avant, en el centro de la capital riojana, y tendrá como principal organizador al diputado nacional del Frente Renovador Ismael Bordagaray, uno de los dirigentes que impulsa un entendimiento político entre Massa y el gobernador Ricardo Quintela.
La elección de La Rioja como sede no es casual. Quintela viene desarrollando desde hace semanas una agenda destinada a acercar a los distintos sectores del peronismo. El 1 de agosto, por ejemplo, reunió en su provincia a dirigentes vinculados a Máximo Kirchner, Eduardo “Wado” de Pedro, Sergio Massa y Axel Kicillof.
Massa vuelve a activar al Frente Renovador
El Encuentro Regional del Frente Renovador contará con dirigentes y legisladores de Córdoba, San Juan, Mendoza, Santiago del Estero y Catamarca, además de referentes de La Rioja.
Participarán la diputada nacional Sabrina Selva y José Ignacio de Mendiguren, mientras que también se espera la confirmación de Sebastián Galmarini. Entre los dirigentes provinciales estarán Franco Aranda, Gabriela Lízana, Verónica Lacher, Pablo Mirolo, Tania Kyshakevych y Marcelo Cordero, entre otros.
La agenda tendrá como ejes la producción, el trabajo, el desarrollo y el federalismo, pero el trasfondo será eminentemente político: reconstruir una estructura capaz de reunir a sectores del peronismo que hoy permanecen divididos.
Bordagaray definió a La Rioja como un posible punto de partida para esa estrategia. “La Rioja no sólo será la sede de un encuentro. Puede ser el kilómetro 0 de una nueva etapa de unidad del peronismo y de la construcción de la Argentina que viene”, sostuvo.
El diputado también planteó públicamente una posibilidad que todavía no forma parte de un acuerdo formal: una fórmula presidencial integrada por Massa y Quintela.
Quintela, otro articulador de la unidad
El gobernador riojano se convirtió en uno de los principales promotores de un acercamiento entre las distintas vertientes del peronismo. Su apuesta busca superar la fragmentación que atraviesa al espacio y generar una mesa de diálogo que incluya tanto a los sectores vinculados a Kicillof como al kirchnerismo y al massismo.
Después del encuentro del Frente Renovador, la delegación massista se trasladará a la residencia de Quintela para compartir un almuerzo. Allí podría comenzar a delinearse una convocatoria más amplia.
El objetivo es avanzar sobre una discusión que excede las elecciones legislativas inmediatas: quiénes competirán por la candidatura presidencial de 2027 y bajo qué mecanismo se resolverá la disputa.
En ese marco, Massa y Quintela habían impulsado la conformación de una mesa política con gobernadores, dirigentes sindicales y jefes parlamentarios del peronismo.
La propuesta había conseguido inicialmente el respaldo de Axel Kicillof, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Gustavo Melella y Elías Suárez, además de dirigentes de la CGT y los titulares de los bloques peronistas en Diputados y el Senado.
La Cámpora mantiene trabada la mesa
El principal obstáculo apareció con La Cámpora y Máximo Kirchner. El sector reclamó una representación diferenciada dentro de la mesa y, ante la falta de acuerdo con algunos gobernadores, la iniciativa quedó frenada.
A esa disputa se suman diferencias sobre la estrategia del peronismo en provincias como Salta, Jujuy y Misiones, donde distintos sectores mantienen posiciones enfrentadas respecto de la conducción partidaria y la relación con los gobiernos locales.
La apuesta del massismo consiste ahora en ampliar el diálogo sin excluir a ninguna de las partes. El objetivo es construir un espacio suficientemente amplio para evitar que la interna termine fragmentando al peronismo de cara a 2027.
En ese esquema, la experiencia del Senado funcionó como una señal política. Massa mantuvo contactos con gobernadores como Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa y Hugo Passalacqua durante la discusión del proyecto sobre tierras y contribuyó a consolidar una mayoría que impidió al oficialismo avanzar con algunos de sus artículos.
Ese episodio mostró que, pese a sus diferencias internas, distintos sectores del peronismo y gobernadores provinciales todavía pueden coincidir frente a iniciativas centrales del gobierno de Milei.
Ahora, el desafío será transformar esas coincidencias puntuales en una estructura política estable.
El encuentro de este viernes en La Rioja será un nuevo intento. Massa busca reactivar su estructura territorial, Quintela pretende consolidarse como articulador y ambos deberán encontrar un mecanismo que permita sentar en una misma mesa a sectores que todavía mantienen fuertes diferencias.
La discusión por la unidad del peronismo de cara a 2027 recién comienza, pero los movimientos ya dejaron de ser exclusivamente subterráneos. La Rioja podría convertirse en uno de los primeros escenarios donde esas conversaciones empiecen a traducirse en una estrategia política concreta.
