Mauricio Macri aprovechó una nueva gira por el interior del país para enviar varios mensajes políticos al Gobierno de Javier Milei. Durante actividades en Entre Ríos y Santa Fe, el expresidente respaldó la gestión de gobernadores aliados, defendió el rumbo económico general de la administración libertaria, pero volvió a marcar diferencias sobre cuestiones institucionales y dejó planteados interrogantes sobre la fortaleza electoral del oficialismo de cara a 2027.
La recorrida incluyó reuniones con dirigentes del PRO de la región centro y un encuentro con los gobernadores Rogelio Frigerio y Maximiliano Pullaro, dos de los principales socios políticos que conserva el macrismo en el interior del país.
En ese marco, Macri evitó confirmar una eventual candidatura presidencial, aunque tampoco descartó la posibilidad.
“Me estoy preparando para correr 100 metros”, respondió cuando fue consultado por la prensa sobre una eventual postulación en 2027.
También admitió que hace tiempo no mantiene diálogo con la senadora Patricia Bullrich, una de las dirigentes que más se acercó al oficialismo libertario desde el inicio de la gestión.
“No. Hace rato que no hablamos”, respondió de manera escueta.
El respaldo a las reformas y la advertencia sobre la economía
Durante sus actividades, el líder del PRO reiteró su respaldo a las principales reformas impulsadas por el Gobierno nacional y volvió a defender el acompañamiento parlamentario que su partido le brinda a la administración libertaria.
“El momento no es fácil. No es sencillo producir un cambio tan profundo como el que se necesita para curarse del populismo y que no vuelva a destruir el avance”, sostuvo.
En esa línea, justificó el apoyo legislativo del PRO.
“Estamos apoyando leyes difíciles que le permitan seguir llevando adelante las transformaciones”, afirmó.
Sin embargo, puertas adentro también expresó preocupaciones sobre el desempeño económico.
Durante un almuerzo con Rogelio Frigerio en Paraná, Macri puso sobre la mesa su inquietud por el estancamiento de la actividad económica y el consumo registrado durante el primer trimestre del año.
Según trascendió, el expresidente observó con preocupación los indicadores de los primeros meses de 2026, mientras que el gobernador entrerriano planteó una visión más optimista y aseguró que abril y mayo comenzaron a mostrar señales de recuperación tanto en la recaudación provincial como en los recursos coparticipables.
La conversación dejó al descubierto dos miradas diferentes sobre la coyuntura económica: mientras Macri se concentró en los problemas que observa en el Área Metropolitana de Buenos Aires, Frigerio aportó datos vinculados al desempeño de las provincias y al panorama que le transmiten otros gobernadores.
Las dudas sobre el futuro de Milei
Uno de los temas centrales del encuentro fue la situación política del oficialismo.
Según reconstruyeron participantes de la reunión, Macri expresó interrogantes sobre la evolución de la imagen presidencial y el escenario electoral hacia 2027.
Incluso comparó los niveles actuales de apoyo de Milei con los que él mismo registraba al finalizar su mandato en 2019.
“¿Dónde están todos los que lo votaron en el balotaje?”, se preguntó durante la conversación.
A partir de esa inquietud, planteó otros interrogantes: si el Presidente logrará recuperar a los votantes desencantados y si podrá reconstruir una mayoría electoral suficiente para competir con éxito en una eventual segunda vuelta presidencial.
Frigerio respondió con mayor cautela y relativizó los análisis prematuros.
El gobernador sostuvo que todavía falta demasiado tiempo para las próximas elecciones y recordó que la oposición aún no logró ordenar una propuesta política alternativa.
Críticas por el caso Michelli y defensa de las instituciones
Las diferencias más explícitas con el Gobierno aparecieron durante el encuentro partidario realizado en Santa Fe bajo la consigna “Próximo Paso”, donde Macri encabezó una actividad junto a Pullaro, Frigerio y dirigentes del PRO de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y La Pampa.
Ante la militancia, el expresidente insistió en que el equilibrio fiscal y el ordenamiento económico deben estar acompañados por instituciones sólidas.
“El equilibrio y el ordenamiento económico no pueden estar en el aire. Tienen que estar sustentados en instituciones que garanticen que las cosas funcionen”, afirmó.
Luego apuntó directamente a la polémica generada por el intento del Poder Ejecutivo de retirar el pliego de la jueza Verónica Michelli después de haber impulsado su designación.
“En estos días vimos cosas que no deberían suceder. Anuncios que se hacen y que luego se corrigen y vuelven atrás. Eso daña”, sostuvo.
Y agregó: “El compromiso tiene que ser serio y definitivo para nombrar como corresponde a jueces y fiscales en tribunales vacantes. No puede ser improvisado”.
Aunque evitó mencionar directamente a Javier Milei, las declaraciones fueron interpretadas como una crítica al manejo político que realizó el Gobierno sobre el caso.
“Nadie puede estar por encima de las instituciones”
En otro tramo de su discurso, Macri profundizó sus cuestionamientos y dejó una definición que volvió a ser leída como una advertencia hacia la Casa Rosada.
“No hay que apuntar a una sola persona. Tiene que haber mucha gente poniendo límites para que aquel que recibió el poder no crea que es más que las instituciones”, señaló.
Y completó: “Jamás nos debemos sentir más importantes que aquello que venimos a representar. Eso es el principio del fin de todo”.
La frase fue una de las más comentadas de la jornada porque se produjo en medio de las crecientes tensiones entre el PRO y La Libertad Avanza, especialmente después de varios cruces por cuestiones institucionales y por la disputa de liderazgo dentro del espacio opositor al peronismo.
El PRO busca recuperar protagonismo
Más allá de las declaraciones puntuales, la gira dejó otra señal política relevante: el intento de Macri por reactivar la estructura territorial del PRO y consolidar un espacio propio frente al crecimiento libertario.
El encuentro reunió a dirigentes de cuatro provincias y sirvió para exhibir una foto de unidad entre referentes que buscan preservar la identidad partidaria mientras mantienen una relación cada vez más compleja con el oficialismo nacional.
La estrategia apunta a fortalecer liderazgos locales, sostener presencia en los territorios y evitar que el partido quede absorbido por La Libertad Avanza en futuras negociaciones electorales.
Por ahora, Macri evita hablar abiertamente de una candidatura presidencial. Sin embargo, sus recorridas por el interior, sus reuniones con gobernadores y sus crecientes cuestionamientos institucionales al Gobierno comienzan a alimentar especulaciones sobre el papel que buscará jugar en la carrera hacia 2027.
