La pobreza en la Ciudad de Buenos Aires registró una fuerte baja durante el tercer trimestre de 2025 y alcanzó el 17,3% de la población, lo que implica una caída interanual de 10,8 puntos porcentuales. Se trata de la cuarta disminución consecutiva y del nivel más bajo desde 2019, según los datos difundidos por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA).
El informe oficial indica que el número de personas bajo la línea de pobreza se redujo de 868.000 a 534.000 en el último año. En términos absolutos, más de 330.000 porteños dejaron de estar en esa condición. La indigencia, en tanto, descendió al 5,3%, con 164.000 personas afectadas, un guarismo que no se observaba desde el tercer trimestre de 2019.
Dentro del universo de la pobreza, el segmento de personas pobres no indigentes pasó del 17,1% al 12% en la comparación interanual. También se verificó una mejora significativa en la situación de niños, niñas y adolescentes: actualmente, el 27,1% de la población de entre 0 y 17 años vive en hogares pobres, frente al 42,6% registrado un año atrás. En la Ciudad, ese porcentaje representa a unas 190.000 personas.
El rol de los ingresos en la mejora social
De acuerdo con el análisis del organismo estadístico porteño, la caída de la pobreza no estuvo asociada a cambios relevantes en el mercado laboral. Las tasas de actividad, empleo y desocupación se mantuvieron en niveles similares a los de 2024, un año atravesado por la recesión y el impacto de la devaluación.
La explicación central, según el IDECBA, está en la evolución de los ingresos. Tras un 2024 marcado por la pérdida del poder adquisitivo, en 2025 los salarios y los ingresos no laborales comenzaron a crecer por encima de la inflación. La desaceleración del aumento de precios permitió una recuperación real de los ingresos, lo que se tradujo en una mejora de las condiciones de vida y en la reducción de la pobreza medida por ingresos.
Evolución de los ingresos en la Ciudad
El indicador se construye a partir de la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI), que releva de manera permanente el mercado laboral y los ingresos de la población porteña. Según el último relevamiento, el ingreso total familiar promedio se ubicó en $2.417.352, con un aumento interanual del 69,3%, muy por encima del incremento del índice de precios de la Ciudad.
El ingreso per cápita familiar promedio alcanzó los $1.310.427, con una suba del 76,4% respecto del mismo trimestre de 2024. En tanto, el ingreso individual promedio —laboral y no laboral— fue de $1.527.601, con un crecimiento interanual del 73,3%. Los ingresos no laborales mostraron un aumento superior al de los ingresos laborales, lo que contribuyó a mejorar el promedio general.
Menos pobreza, pero más desigualdad
A pesar del retroceso de la pobreza, el informe también advierte sobre un aumento de la desigualdad. El coeficiente de Gini del ingreso total familiar pasó de 0,422 a 0,441 en un año, mientras que el correspondiente al ingreso per cápita familiar subió de 0,431 a 0,457. En todos los indicadores, se observa un deterioro en la distribución del ingreso.
En paralelo, creció la participación de la clase media, que ahora representa el 51,4% de los hogares porteños, con un avance de 1,9 puntos porcentuales. Sin embargo, el crecimiento fue aún mayor entre los sectores de mayores ingresos: los hogares más ricos pasaron a representar el 16,1% del total, involucrando a unos 221.000 hogares y 389.000 personas.
El informe también señala que el 11,1% de los hogares se encuentra en situación de vulnerabilidad, es decir, con ingresos que superan la canasta básica pero no alcanzan la canasta total. Sumados a los hogares pobres, conforman el 22,7% del total de hogares y concentran al 28,4% de la población de la Ciudad.
Desigualdades territoriales y perspectivas
El impacto de la pobreza no es homogéneo dentro de la Ciudad. Los hogares de la Zona Sur presentan una tasa del 21,8%, mientras que aquellos con niños menores de 14 años alcanzan el 22,6%. En contraste, los hogares con presencia de adultos mayores muestran una incidencia menor, del 12,1%.
Desde el Gobierno de la Ciudad, que conduce Jorge Macri, sostienen que la tendencia positiva podría continuar si se mantiene la estabilidad macroeconómica. La proyección oficial indica que, de persistir la recuperación de los ingresos, la tasa de pobreza podría acercarse al piso histórico registrado en 2016, cuando se ubicó en 14,9%.
“Si la inflación continúa estabilizándose y los ingresos siguen recuperándose, la caída de la pobreza será más moderada, pero sostenida”, señalan fuentes oficiales. La clave, advierten, será consolidar la recuperación sin que el aumento de la desigualdad se profundice en el proceso.
