El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un proyecto de ley para actualizar el Presupuesto 2026, con el objetivo de adaptarlo al impacto de la inflación sobre las cuentas públicas.
La iniciativa surge en un contexto en el que las principales variables macroeconómicas evolucionaron por encima de las previsiones originales, lo que dejó desactualizada la pauta inflacionaria contemplada al momento de aprobar la ley de gastos y recursos.
Readecuación sin aumento del gasto
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que la propuesta no implica un incremento del gasto público, sino una redistribución de partidas para reflejar el nuevo escenario económico.
Según explicaron, el objetivo es sostener el funcionamiento de los servicios y garantizar una administración “responsable” de los recursos, en línea con la estrategia fiscal que viene desplegando la gestión local.
Inflación por encima de lo previsto
El impulso de la actualización está directamente vinculado a la dinámica de precios. De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA), la inflación de marzo fue del 3%, con un acumulado de 8,9% en el año y una variación interanual de 32,1%.
Con esos datos, en el Gobierno porteño estiman que la pauta inflacionaria anual del 10,1% prevista en el Presupuesto original quedará superada durante abril, lo que obliga a recalibrar las proyecciones fiscales.
Medidas fiscales y alivio tributario
En paralelo, la administración local destacó que la actualización se enmarca en una política de alivio impositivo ya implementada en distintos sectores.
Entre las medidas incluidas figuran reducciones en Ingresos Brutos para trabajadores no profesionales, beneficios para comerciantes y pymes, y la eliminación del impuesto de sellos en consumos con tarjeta de crédito.
Nueva hoja de ruta fiscal
Con este proyecto, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires busca que el Presupuesto refleje con mayor precisión el impacto de la inflación sobre los ingresos y gastos, sin modificar —al menos en los términos oficiales— el criterio de contención del gasto.
El debate en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires marcará ahora el rumbo de la actualización, en un contexto económico que sigue mostrando alta volatilidad y presión sobre las finanzas públicas.
