El jefe de Gobierno porteño aseguró que quiere continuar cuatro años más al frente de la Ciudad. Destacó las reformas impulsadas en seguridad, reclamó mayor compromiso de la provincia de Buenos Aires con las personas en situación de calle y advirtió sobre las dificultades que atraviesan los sectores medios.
Jorge Macri confirmó que buscará la reelección como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y aseguró que pretende continuar con las principales transformaciones que impulsa su administración en materia de movilidad, infraestructura y seguridad.
“Amo esta tarea, amo esta ciudad”, afirmó durante una entrevista en la que también repasó la situación económica, la problemática de las personas en situación de calle, la relación con la provincia de Buenos Aires y las políticas de seguridad implementadas por su gestión.
El mandatario sostuvo que aún quedan proyectos estratégicos por desarrollar y consideró que la Ciudad atraviesa una etapa que requiere continuidad para consolidar los cambios en marcha.
“Deseo tener cuatro años más de gestión. Los planes que estamos llevando adelante y la planificación estratégica, desde el subte a toda una transformación muy grande de movilidad de la ciudad, tienen que dar un salto cualitativo importante”, señaló.
Seguridad: endurecimiento contra trapitos y más controles
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la seguridad, un área que Macri considera prioritaria para la gestión porteña.
En ese sentido, defendió la reciente aprobación de la ley que endurece las sanciones contra los denominados trapitos y sostuvo que se trataba de un reclamo recurrente de los vecinos.
Según explicó, las herramientas legales vigentes hasta ahora resultaban insuficientes para abordar situaciones que muchas veces derivaban en amenazas, agresiones o hechos de violencia.
“El trapito se reía de la multa. Era una situación que generaba mucha bronca en los vecinos”, planteó.
El jefe de Gobierno también destacó otras iniciativas aprobadas recientemente en la Legislatura porteña, entre ellas la creación de un banco genético para delincuentes y la modificación del régimen de la Verificación Técnica Vehicular (VTV).
“Haber podido desregular la VTV me parece importante. Hay que terminar con mecanismos que terminan convirtiéndose en cargas innecesarias para la gente”, afirmó.
El “operativo muro” y la relación con la provincia
Macri también defendió los controles implementados en los accesos a la Ciudad mediante el denominado “operativo muro”, una estrategia destinada a reforzar la prevención del delito.
El mandatario aseguró que su preocupación no pasa por el origen geográfico de quienes delinquen sino por impedir que los hechos delictivos ocurran dentro del territorio porteño.
“Sea de la Ciudad o de la provincia, el delincuente que sea lo quiero agarrar”, sostuvo.
De acuerdo con los datos brindados por el jefe de Gobierno, durante los operativos se secuestraron alrededor de 15.000 vehículos y más de 40.000 motocicletas.
Tolerancia cero frente a las usurpaciones
Otro de los puntos donde Macri mostró una postura firme fue el de las usurpaciones.
El mandatario aseguró que la Ciudad mantendrá una política activa de desalojos en casos de ocupaciones ilegales y defendió la necesidad de brindar seguridad jurídica a propietarios e inversores.
“Si a vos te usurpan una casa en la Ciudad de Buenos Aires, tenés más chances de recuperarla que si te la usurpan en la provincia”, afirmó.
En una de las declaraciones más contundentes de la entrevista, agregó: “Yo necesito que la gente invierta en mi ciudad y se sienta segura. El que usurpa está atacando ese objetivo”.
Advertencias sobre el consumo y la economía cotidiana
Aunque valoró algunos aspectos de la política económica del Gobierno nacional, Macri también expresó preocupación por la situación que atraviesan amplios sectores de la clase media.
Consultado sobre qué le falta al programa económico de Javier Milei, respondió que el principal problema visible hoy es la debilidad del consumo.
“La economía del día a día está tensa, sobre todo en las grandes ciudades”, sostuvo.
Además, señaló que una porción significativa de los habitantes de la Ciudad enfrenta problemas de endeudamiento.
“Cuatro de cada diez personas tienen algún tipo de deuda”, afirmó, vinculando ese fenómeno con las dificultades que todavía persisten para recuperar poder adquisitivo.
No obstante, reconoció avances en materia macroeconómica y destacó la estabilidad cambiaria, el equilibrio fiscal y la reducción de la incertidumbre financiera.
Reclamos por la asistencia a personas en situación de calle
Macri también volvió a apuntar contra la provincia de Buenos Aires por la asistencia a personas en situación de calle.
Según planteó, muchas de las personas que llegan a la Ciudad en busca de refugio provienen de distritos que no cuentan con dispositivos adecuados de contención social.
El jefe de Gobierno sostuvo que existe una obligación legal de las provincias de brindar asistencia y anticipó que podría avanzar con acciones judiciales si la situación persiste.
“Voy a seguir acumulando información y documentación. Si corresponde, presentaré una demanda”, advirtió.
Respecto de la situación social, reconoció que aumentó la cantidad de personas que permanecen en la vía pública durante el día, aunque señaló que el número de quienes rechazan los dispositivos de asistencia nocturna se mantiene relativamente estable, entre 1.600 y 2.000 personas por noche.
La mirada puesta en 2027
La confirmación de su intención de competir por un nuevo mandato despeja una de las principales incógnitas dentro del PRO porteño y marca el inicio de una etapa de posicionamiento político de cara a los próximos años.
Con una agenda centrada en la seguridad, la movilidad urbana y la gestión de los servicios públicos, Jorge Macri busca consolidar un perfil propio dentro del escenario político nacional y presentarse como garante de continuidad para los proyectos que impulsa desde su llegada a la jefatura de Gobierno.
Mientras tanto, la Ciudad seguirá siendo uno de los principales escenarios de disputa política entre el PRO, La Libertad Avanza y el peronismo, en un contexto donde las definiciones sobre el futuro electoral ya comenzaron a ocupar un lugar central en la agenda.
