El jefe de Gobierno porteño inauguró el primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes URBAN CITIES, que reunió a intendentes, funcionarios, empresarios y especialistas. Planteó que la tecnología transformará el trabajo y la educación y pidió preparar a los ciudadanos para evitar que queden al margen del cambio.
Jorge Macri advirtió sobre el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el mundo del trabajo, la educación y la vida cotidiana y planteó que uno de los principales desafíos de las ciudades será lograr que la mayor parte de la sociedad pueda aprovechar las oportunidades que genere la transformación tecnológica.
“Estamos frente a una revolución tecnológica y nuestro desafío es que la mayoría de la sociedad esté del lado de los ganadores”, afirmó el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires durante la apertura del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes URBAN CITIES.
El encuentro se realizó en la Usina del Arte y reunió a representantes de provincias, municipios, empresas, universidades y organizaciones vinculadas con la innovación. Según los organizadores, participaron cerca de 300 gobiernos locales y 82 intendentes de distintos puntos del país.
La convocatoria tuvo además una particularidad política: entre los jefes comunales presentes estuvieron el peronista Julio Alak, intendente de La Plata, y Daniel Passerini, de la ciudad de Córdoba, en una muestra de convivencia entre distintas fuerzas políticas alrededor de una agenda común.
La IA y los trabajos que todavía no existen
Macri sostuvo que la Argentina atraviesa una transformación que obliga a repensar la relación entre tecnología, empleo y educación.
“El mundo actual va desapareciendo” de manera progresiva, planteó, al referirse a la transición desde una sociedad formada en la era analógica hacia otra atravesada por la digitalización y la inteligencia artificial.
Para el jefe de Gobierno, uno de los mayores desafíos consiste en encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica y las dimensiones humanas y sociales que pueden verse afectadas por esos cambios.
“El desafío es encontrar equilibrio entre lo tecnológico, lo humano y lo vincular, que tanto están sufriendo los adolescentes”, señaló.
En materia educativa, advirtió sobre la velocidad de la transformación del mercado laboral: “En las escuelas hay chicos estudiando para trabajos que hoy no existen”.
Por eso, consideró fundamental que las personas puedan continuar capacitándose durante toda su vida. Para Macri, una ciudad inteligente no puede limitarse a incorporar tecnología: necesita ciudadanos preparados para utilizarla.
“Necesitamos que los ciudadanos sigamos aprendiendo a lo largo de la vida”, afirmó.
“La ciudad inteligente no es algo que se compra”
El jefe de Gobierno sostuvo que la incorporación de tecnología debe tener como objetivo resolver problemas concretos y mejorar la vida cotidiana.
“La ciudad inteligente no es algo que se compra”, explicó, sino que se construye con una ciudadanía y equipos preparados a partir del acceso al conocimiento.
En ese sentido, destacó que Buenos Aires tiene una característica particular frente a otras regiones del país: no cuenta con recursos como hidrocarburos, litio o grandes extensiones destinadas a la producción agropecuaria, ni posee una industria pesada de grandes dimensiones.
Su principal recurso, sostuvo, es el capital humano.
“Lo que tenemos es un recurso humano maravilloso, con estudiantes y docentes que hay que cuidar y seguir capacitando frente al contexto actual”, afirmó.
La apuesta de la Ciudad apunta así a combinar tecnología y formación como herramientas para sostener el empleo y generar nuevas oportunidades frente a la transformación de la economía.
Un Congreso con agenda federal
URBAN CITIES fue organizado por la Unidad de Relaciones Federales y Vinculación Interjurisdiccional del Gobierno porteño y reunió durante la jornada a una centena de expositores.
Los paneles abordaron temas como transformación digital, inteligencia artificial, gestión basada en datos, seguridad, sostenibilidad, infraestructura y nuevas herramientas para la administración pública.
César “Tuta” Torres, titular de la Unidad de Relaciones Federales, destacó la participación de gobiernos de diferentes espacios políticos y planteó que el objetivo es convertir al Congreso en una iniciativa itinerante.
“Más de casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes dejaron su municipio para venir a intercambiar experiencias, conectarnos y charlar sobre lo que pasa en toda la Argentina”, señaló.
La intención es que URBAN CITIES continúe recorriendo distintas ciudades del país. De hecho, durante el encuentro comenzó a definirse cuál será la sede del segundo Congreso Federal de Ciudades Inteligentes.
Tecnología para simplificar el Estado
Otro de los ejes del encuentro fue la transformación de las administraciones públicas.
Raúl Piola, secretario de Innovación y Transformación Digital de la Ciudad, sostuvo que la tecnología debe servir para simplificar la relación entre el Estado y los vecinos.
La visión del Gobierno porteño, explicó, apunta a “devolverle tiempo” al ciudadano, reduciendo el esfuerzo necesario para realizar trámites o resolver dudas.
Como ejemplo, mencionó BAX, la aplicación recientemente lanzada por la Ciudad, que según informó ya superó los 200.000 usuarios y las 2 millones de conversaciones con inteligencia artificial en sus primeros dos meses.
La transformación también alcanza a los empleados públicos. Piola anticipó una importante reconversión de los equipos de trabajo, que no será únicamente tecnológica sino también humana y profesional.
“Pasar de una persona que es 100% reactiva a los cambios a que entienda que está dentro de un sistema profesional que la va a impulsar hacia adelante”, explicó.
“Ganadores y perdedores” de una transformación que recién comienza
La advertencia de Macri atraviesa buena parte de la discusión planteada durante el Congreso: la inteligencia artificial puede generar nuevas oportunidades, pero también profundizar desigualdades si las personas y las instituciones no logran adaptarse.
“Estas revoluciones traen ganadores y perdedores y redefinirán la matriz local”, señaló Piola.
En ese escenario, el desafío para las ciudades no pasa solamente por incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino por anticiparse a los cambios que producirán en el empleo, la educación y los servicios públicos.
La idea que atravesó el encuentro quedó sintetizada en una de las principales definiciones de Macri: para construir ciudades inteligentes también será necesario formar ciudadanos inteligentes.
La apuesta de URBAN CITIES es llevar ese debate más allá de Buenos Aires y generar un intercambio de experiencias entre municipios de todo el país para enfrentar una transformación tecnológica que, según coincidieron los participantes, ya está en marcha.
