El gobernador de Tucumán ratificó que no acompañará la eliminación de las primarias y cuestionó que se modifiquen las reglas electorales cuando el proceso ya está en marcha. Su postura lo diferencia de Raúl Jalil y Gustavo Sáenz y lo acerca al planteo del PJ nacional.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, volvió a marcar distancia con el Gobierno de Javier Milei y rechazó de manera contundente la eliminación de las PASO prevista para las elecciones de 2027. Su posición, que sostiene desde abril, suma un nuevo obstáculo para la Casa Rosada, que busca reunir los votos necesarios en el Congreso para avanzar con la reforma electoral.
“Para nada estoy de acuerdo”, afirmó Jaldo al ser consultado sobre la eliminación de las primarias. El mandatario tucumano también cuestionó una eventual reforma electoral general y puso el foco en el momento elegido para discutirla: consideró que cambiar las reglas de juego con el proceso electoral en marcha perjudica a todos los espacios políticos.
Jaldo sostiene que, si se eliminan las PASO, los partidos deberían definir sus candidaturas de acuerdo con sus propias cartas orgánicas. Sin embargo, considera que la decisión no debería tomarse ahora. En julio ya había advertido que su posición no había cambiado “bajo ningún punto de vista”.
La postura adquiere una dimensión mayor por su relación con el peronismo nacional. Mientras mantiene un vínculo institucional con la Casa Rosada, Jaldo evita acompañar una reforma que buena parte del PJ busca bloquear, especialmente en el Senado.
Jaldo, en otra vereda que Jalil y Sáenz
La posición del tucumano contrasta con la de otros gobernadores peronistas que mantienen diálogo con Milei. Raúl Jalil, de Catamarca, y Gustavo Sáenz, de Salta, se pronunciaron a favor de eliminar las PASO, aunque Jalil planteó que la modificación debería contar con un amplio consenso.
La diferencia generó movimientos dentro del peronismo. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, contó que mantuvo una conversación con Jalil y que intentó convencerlo de la necesidad de conservar las primarias.
Quintela quedó además involucrado en la tarea de acercar a gobernadores que no participaron del último encuentro del PJ a una estrategia común de cara a 2027. En ese escenario, Jaldo aparece como uno de los mandatarios que ya mantiene una posición definida y alineada con quienes buscan preservar las PASO.
El Gobierno busca alternativas
La resistencia de distintos gobernadores vuelve a complicar los planes de la Casa Rosada. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza las negociaciones con los mandatarios provinciales para conseguir respaldo parlamentario, mientras que Patricia Bullrich trabaja sobre los bloques del Senado, incluidos sectores de la UCR y el PRO.
Ante la falta de certezas sobre los votos, en el oficialismo comenzó a ganar terreno una alternativa: en lugar de eliminar definitivamente las PASO, suspenderlas nuevamente, como ocurrió para las elecciones legislativas de 2025.
La posibilidad forma parte de una negociación más amplia con las provincias. Los gobernadores buscan incorporar al debate del Presupuesto 2027 reclamos vinculados con obra pública, transferencias de recursos y deudas de las cajas previsionales.
El debate, por lo tanto, excede la discusión sobre el funcionamiento de las primarias. Para el peronismo, mantenerlas permitiría ordenar su interna, definir candidaturas y llegar con mayor cohesión a las elecciones presidenciales de 2027.
Para el Gobierno, en cambio, eliminarlas permitiría evitar una competencia interna que puede exponer a sus adversarios antes de las elecciones generales y reducir el margen para que una candidatura oficialista conserve el efecto sorpresa.
En ese escenario, la postura de Jaldo suma un voto potencialmente adverso a los planes de Milei y muestra que el diálogo entre la Casa Rosada y los gobernadores no necesariamente se traduce en respaldo a su reforma electoral.
