El Gobierno nacional volvió a colocar la reforma política entre sus principales prioridades legislativas y reactivó las negociaciones con gobernadores dialoguistas para avanzar con uno de los objetivos centrales de Javier y Karina Milei de cara al escenario electoral de 2027: eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, los mandatarios provinciales que podrían aportar los votos necesarios en el Congreso ya comenzaron a fijar condiciones para acompañar la iniciativa.
La ofensiva quedó formalizada durante la reunión que el Presidente y la secretaria general de la Presidencia mantuvieron esta semana con diputados y senadores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada. Allí, Karina Milei definió el orden de prioridades para el segundo semestre: la modificación del régimen de Zona Fría, cambios a la ley de Inocencia Fiscal y, especialmente, la reforma política.
La eliminación de las PASO aparece como una de las apuestas estratégicas del oficialismo para reorganizar el sistema electoral antes de las presidenciales de 2027. En el entorno de la presidenta del partido libertario consideran que prescindir de las primarias dificultaría la organización de las fuerzas opositoras, obligándolas a resolver sus disputas internas sin una elección previa financiada por el Estado.
Santilli y Bullrich reactivan las negociaciones
Con la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y la llegada de Diego Santilli, el oficialismo reorganizó también la estrategia parlamentaria.
Santilli, ahora como jefe de Gabinete, y la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, quedaron al frente de las conversaciones con gobernadores y legisladores para intentar construir una mayoría que permita aprobar la reforma.
La iniciativa, sin embargo, encontró reparos incluso entre los principales aliados del Gobierno. Tanto sectores del PRO como de la UCR consideran que el sistema de primarias puede ser reformado, pero rechazan su eliminación definitiva. Como alternativa, impulsan un esquema de PASO no obligatorias tanto para los partidos como para el electorado.
Ese escenario llevó al oficialismo a explorar una salida intermedia que permita acercar posiciones con los mandatarios provinciales.
Los gobernadores aceptan negociar, pero con cambios
Los gobernadores considerados dialoguistas se muestran dispuestos a discutir modificaciones al sistema electoral, aunque con una condición central: reemplazar la eliminación permanente de las PASO por una suspensión para el próximo proceso electoral.
La diferencia no es únicamente terminológica. La mayoría de esos mandatarios buscará su reelección en 2027 y pretende conservar la posibilidad de utilizar las primarias en futuras elecciones provinciales si las condiciones políticas cambian.
Entre los gobernadores que aparecen como potenciales aliados del Gobierno figuran Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Martín Llaryora (Córdoba) y el catamarqueño Raúl Jalil, además de otros mandatarios que mantienen canales de diálogo abiertos con la Casa Rosada.
Un pacto político como moneda de cambio
Las conversaciones no se limitan al debate sobre el sistema electoral.
Según trascendió, varios gobernadores plantean avanzar hacia un acuerdo político más amplio que incluya un compromiso del oficialismo de no presentar candidatos competitivos en sus provincias durante las elecciones locales.
La lógica responde a una estrategia compartida por buena parte de los mandatarios, que planean desdoblar los comicios provinciales para evitar que la discusión nacional condicione sus campañas.
A cambio del respaldo legislativo para suspender las PASO, esperan que La Libertad Avanza reduzca su nivel de competencia en esos distritos y facilite la continuidad de los oficialismos provinciales.
También se analiza el regreso de las listas colectoras
Otra alternativa que comenzó a discutirse durante las negociaciones es la posibilidad de habilitar nuevamente las listas colectoras.
Ese mecanismo permitiría que un mismo candidato presidencial aparezca respaldando distintas listas legislativas dentro de la Boleta Única de Papel, lo que facilitaría acuerdos electorales entre La Libertad Avanza y fuerzas provinciales sin necesidad de conformar una lista única.
De esa manera, los partidos aliados podrían aprovechar el arrastre electoral de Javier Milei manteniendo al mismo tiempo estructuras legislativas propias.
Una negociación clave para el calendario electoral
El oficialismo aspira a cerrar un acuerdo antes de fin de año para llegar al proceso electoral de 2027 con nuevas reglas de juego ya aprobadas.
Para lograrlo, tanto Santilli como Bullrich deberán combinar la negociación política con los gobernadores, la búsqueda de consensos en ambas cámaras y la necesidad de preservar el apoyo de los bloques aliados.
Mientras tanto, los mandatarios provinciales buscan transformar esa necesidad del Gobierno en una oportunidad para fortalecer su propia estrategia electoral y asegurar condiciones favorables para disputar sus respectivas reelecciones.
