La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que arribó al país a comienzos de febrero para llevar adelante la segunda revisión del programa firmado con el gobierno de Javier Milei concluyó en las últimas horas y regresó a Washington tras mantener reuniones con autoridades económicas y del Banco Central.
Según confirmaron fuentes del organismo, se registraron “muy buenos avances” en el cumplimiento de las metas acordadas, aunque el equipo técnico detectó desvíos en el objetivo de acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Revisión del acuerdo por u$s20.000 millones
La visita estuvo enfocada en el seguimiento del Servicio Ampliado del Fondo (EFF) suscripto en abril del año pasado por u$s20.000 millones. La misión fue encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, y también incluyó la consulta correspondiente al Artículo IV, que contempla encuentros con actores económicos y sociales más allá del Poder Ejecutivo.
Desde el FMI señalaron que “las conversaciones continuarán en los próximos días” y anticiparon que brindarán más información próximamente. Se espera que la vocera del organismo, Julie Kozack, ofrezca precisiones en la conferencia de prensa prevista para el jueves.
Hasta el momento, el Fondo ya desembolsó u$s14.000 millones en el marco del programa vigente. Si el Directorio valida los resultados de esta revisión, podría habilitarse un nuevo giro por algo más de u$s1.000 millones.
Superávit fiscal y metas de reservas
En materia fiscal, el Gobierno exhibió un superávit primario del 1,4% del PBI, uno de los principales compromisos asumidos en el acuerdo. Sin embargo, el punto más sensible fue la meta de acumulación de reservas.
De acuerdo con cifras oficiales, las reservas cerraron con un resultado negativo de u$s14.100 millones, cuando la meta contemplaba alcanzar un saldo positivo de u$s3.300 millones. La diferencia encendió señales de alerta en el equipo técnico del organismo.
A pesar de ese desvío, se espera que el FMI valore la evolución reciente de la compra de divisas y el cumplimiento de los compromisos financieros. La semana pasada, la Argentina abonó alrededor de u$s800 millones en concepto de intereses de la deuda con el organismo. En lo que resta de 2026, deberá afrontar pagos adicionales por unos u$s3.600 millones.
Respaldo político y reformas estructurales
El informe preliminar también podría destacar el funcionamiento del esquema de bandas cambiarias como instrumento para fortalecer la acumulación de reservas.
En paralelo, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, mantuvo un encuentro en Arabia Saudita con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Durante la reunión, ambas partes remarcaron la importancia de las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno, en lo que fue interpretado como un nuevo gesto de respaldo político al programa económico argentino.
Con este escenario, la definición formal del organismo será clave para determinar si la Argentina accede al próximo desembolso y cómo quedará planteada la hoja de ruta financiera en un año marcado por fuertes compromisos de deuda y el desafío de recomponer las reservas internacionales.
