La Cámara de Diputados aprobó este miércoles y giró al Senado la denominada “Ley Hojarasca”, el proyecto impulsado por el Gobierno nacional para derogar cerca de 60 leyes que La Libertad Avanza considera obsoletas, sin aplicación práctica o incompatibles con la Constitución. La iniciativa obtuvo 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones.
El texto, promovido por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apunta a simplificar el sistema normativo y reducir regulaciones que el oficialismo considera innecesarias o desactualizadas.
La aprobación se produjo en la antesala del debate por la reforma del régimen de Zona Fría, otro de los proyectos impulsados por la Casa Rosada y que genera fuerte resistencia en distintas provincias.
Entre las leyes que quedarían derogadas figura la norma que autorizó las emisiones de televisión a color en la Argentina, considerada por el oficialismo como completamente desactualizada. También se eliminaría la ley que establece el uso de microfilmación para almacenar documentación pública y otra que otorga recompensas económicas a quienes descubran minas de carbón.
Otro de los puntos incluidos en el proyecto es la derogación de la ley que creó el denominado “carnet de mochilero”, pensado para quienes viajaran “a dedo” por el país. Desde el Gobierno sostienen que esa normativa implicaba una regulación innecesaria sobre la libre circulación.
La iniciativa también elimina la Ley 19.787, sancionada durante el gobierno de facto de Alejandro Lanusse, que declara de interés nacional la difusión de la música argentina.
Durante el debate en el recinto, uno de los principales defensores del proyecto fue el diputado libertario Alberto Benegas Lynch, conocido como “Bertie”, quien cuestionó el rol histórico del Poder Legislativo en la acumulación de regulaciones.
“Las regulaciones, las leyes, las normas son para proteger la vida, la libertad y la propiedad. El derecho no es para cualquier cosa”, sostuvo el legislador durante su exposición.
En la misma línea se expresó el diputado oficialista Santiago Santurio, quien afirmó que el “Estado presente” terminó “asfixiando a los argentinos” y defendió la necesidad de avanzar en una reducción de normas y regulaciones.
El proyecto recibió el respaldo de La Libertad Avanza, sectores dialoguistas y parte de la oposición aliada. En cambio, Unión por la Patria votó en contra, al igual que la diputada Mónica Frade. Las abstenciones correspondieron principalmente al interbloque Unidos, conducido por Gisela Scaglia.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el oficialismo buscará ahora avanzar con el tratamiento del proyecto en el Senado, donde deberá reunir apoyos para convertir en ley una de las iniciativas de desregulación más simbólicas de la gestión de Javier Milei.
