La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro nacional de 24 horas a partir de las 00 del día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, que en principio sería este jueves. El triunvirato que conduce la central obrera ratificó su rechazo total a la iniciativa y advirtió que recurrirá a la Justicia si la norma es sancionada.
Durante una conferencia de prensa en la sede de Azopardo 802, el cosecretario general Jorge Sola sostuvo que el proyecto “debilita sindicatos, derechos de los trabajadores y es una gran transferencia de recursos de trabajadores a empleadores”, en especial por la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar indemnizaciones.
La central obrera confirmó además que la Unión Tranviarios Automotor (UTA), gremio que representa a los choferes de colectivos, se adherirá a la medida de fuerza, despejando dudas sobre la participación del transporte. “Será total”, pronosticó Sola.
Paro sin movilización y advertencia política
El paro se realizará sin movilización, con el objetivo —según explicó la conducción sindical— de “buscar una calle vacía”. La conferencia fue encabezada por Sola junto a los cosecretarios generales Cristián Jerónimo (Vidrios) y Octavio Argüello (Camioneros), acompañados por miembros del secretariado nacional.
Jerónimo apuntó contra los legisladores que tratarán el proyecto: “Tienen que dejar de priorizar la rosca política. Acá lo que fracasa es el programa económico, no los derechos de los trabajadores”. En la misma línea, Argüello acusó al Gobierno de querer “volver al 1900” y cuestionó que se intente generar empleo mediante la reducción de derechos laborales.
“No estamos en contra de modernizar, pero sin perder derechos”
Sola aclaró que la CGT no rechaza una eventual modernización laboral, pero remarcó que debe darse a través de los convenios colectivos y “sin perder derechos”. También denunció que la central no fue convocada al diálogo en ninguna instancia del debate legislativo.
Los dirigentes anticiparon que, en caso de aprobación, acudirán a la Justicia por considerar que la reforma es “inconstitucional” al violar el principio de progresividad de los derechos laborales y la garantía de estabilidad en el empleo.
“Si no somos oídos, se va a profundizar el conflicto social”, advirtió Argüello, mientras que Jerónimo aseguró que el reclamo continuará “en cada instancia”.
Debate en Diputados y tensiones por cambios
El paro fue definido en una reunión de urgencia del consejo directivo nacional realizada el lunes feriado por videoconferencia, luego de que el oficialismo acelerara el tratamiento del proyecto en la Cámara baja.
El Gobierno busca obtener dictamen en comisión para debatir la ley en el recinto cuanto antes. Sin embargo, desde la CGT sostienen que el objetivo podría complicarse tras la polémica generada por el artículo vinculado a las licencias médicas, que contemplaba descuentos de hasta el 50% del salario en caso de enfermedad. El Ejecutivo anunció que ese punto será eliminado, aunque aún se discuten posibles modificaciones adicionales.
La oposición y la central sindical reclaman cambios más profundos, especialmente en lo referido al FAL y a la derogación de estatutos específicos, como el del periodista.
Con la confirmación del paro y la advertencia de judicialización, la discusión por la reforma laboral suma un nuevo capítulo de tensión política y sindical en la antesala de su tratamiento en Diputados.
