El Partido Justicialista atraviesa, según dirigentes propios, uno de los momentos más delicados desde el regreso de la democracia en 1983. La falta de cohesión interna y las diferencias en el Congreso exponen una fragilidad inédita en el principal espacio opositor.
En una entrevista en el ciclo Infobae en Vivo, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, reconoció abiertamente la crisis interna y sostuvo que el peronismo enfrenta “un problema de conducción” y un escenario de fragmentación visible.
“No podemos estar echándole la culpa a otro todo el tiempo, los peronistas. Nos tenemos que hacer cargo de esta situación, de que somos hoy una fuerza que está en fragmentación”, afirmó. Además, admitió que el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner ya no alcanza para ordenar al conjunto del espacio.
Bianco también subrayó que las diferencias se reflejan en el Congreso: “Votamos distinto, los distintos sectores del peronismo votaron distinto”. En particular, marcó la tensión generada por la reforma laboral y señaló que resulta difícil recomponer vínculos con quienes acompañaron la iniciativa.
Relación con Nación y reclamos judiciales
El funcionario bonaerense aseguró que el vínculo institucional con el Gobierno nacional es prácticamente inexistente. “Muy poco”, respondió al ser consultado por la coordinación con la administración de Javier Milei, y ejemplificó con la falta de respuesta de funcionarios nacionales.
En ese marco, confirmó que la provincia mantiene siete causas ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por recortes de fondos. Según detalló, el monto acumulado de esos recortes alcanzaría los 22 billones de pesos en los últimos dos años, cifra equivalente a aproximadamente la mitad del presupuesto anual bonaerense.
Entre los programas afectados mencionó la eliminación del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), la suspensión de viajes de egresados y la reducción en la entrega de computadoras escolares. También indicó que la obra pública continúa, aunque a menor escala por la falta de recursos.
Paritarias docentes y deterioro salarial
Bianco abordó además el conflicto docente que demoró el inicio del ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires. Confirmó que la oferta salarial fue del 3% de incremento y estimó que un docente con cargo testigo percibe alrededor de 1.200.000 pesos mensuales.
Reconoció el deterioro del poder adquisitivo: “Son salarios que impiden tener una vida cómoda. El 75% de los salarios en Argentina están por debajo del millón de pesos”, señaló, al tiempo que afirmó que el diálogo con los gremios continúa.
Coparticipación y presión fiscal
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el reclamo por la coparticipación federal. Bianco sostuvo que la provincia de Buenos Aires genera el 38% de los impuestos coparticipables pero recibe solo el 21%. Recordó que en 1988 la provincia cedió ocho puntos de manera unilateral y calificó esa decisión como “un gravísimo error”.
“Ninguna otra provincia está dispuesta a ceder porcentaje de coparticipación”, afirmó, y justificó la vía judicial como mecanismo para intentar recomponer recursos.
En cuanto a la presión impositiva, minimizó el peso de los tributos provinciales y municipales al sostener que más del 90% del impacto corresponde a impuestos nacionales. “El problema no es la carga impositiva, lo que falta es demanda y mercado interno”, indicó, y vinculó la debilidad recaudatoria con la elevada informalidad laboral.
Futuro político y liderazgo
Consultado sobre una eventual candidatura de Axel Kicillof, Bianco aseguró que el gobernador no tiene definida una postulación y que hoy prioriza la gestión frente a la crisis fiscal y social.
El diagnóstico del ministro deja al descubierto un doble frente de tensión: hacia afuera, con un Gobierno nacional con el que casi no existe interlocución; hacia adentro, con un peronismo que debate su liderazgo, su estrategia legislativa y su identidad en un escenario político cada vez más fragmentado.
