El ministro de Economía se reunió con Kristalina Georgieva en Bangkok para avanzar con la tercera revisión del acuerdo. El Gobierno necesita una dispensa por el incumplimiento de la meta fiscal, mientras el Fondo redujo al 2,1% su proyección de crecimiento para 2026.
El ministro de Economía, Luis Caputo, inició este martes su agenda en Bangkok, Tailandia, con el objetivo de destrabar la tercera revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y avanzar hacia la aprobación de un desembolso pendiente de u$s869 millones. Las negociaciones se desarrollan en medio de un incumplimiento de la meta fiscal y de un nuevo recorte en las perspectivas de crecimiento de la economía argentina.
El funcionario participa de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial junto con el secretario de Política Económica, José Luis Daza; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning. La agenda internacional se extenderá hasta el 18 de octubre.
Uno de los encuentros centrales fue con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien destacó la disciplina fiscal argentina como un ejemplo a nivel internacional.
Sin embargo, las conversaciones todavía no permitieron cerrar la evaluación del programa correspondiente al primer semestre. Tras la reunión, Caputo confirmó en sus redes sociales que “los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión”.
La aprobación de esa instancia es necesaria para que el caso llegue al Directorio Ejecutivo del organismo, que deberá autorizar formalmente la liberación de los fondos.
El incumplimiento de la meta fiscal complica la revisión
El principal obstáculo para cerrar la negociación es el resultado fiscal registrado durante los primeros seis meses del año.
Según las cifras del programa, el Gobierno acumuló entre enero y junio un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de los $6,86 billones comprometidos con el organismo.
La diferencia fue de $573.974 millones, lo que representa un incumplimiento de la meta establecida para el período.
Para que la revisión pueda avanzar, el equipo económico necesita que el FMI otorgue un waiver, una dispensa que permite continuar con el programa pese al incumplimiento de una condición acordada.
La solicitud deberá ser evaluada por el organismo como parte del proceso de revisión.
El resultado fiscal contrasta con uno de los principales argumentos utilizados por el Gobierno para defender su programa económico: el mantenimiento del superávit de las cuentas públicas.
Aunque el Ejecutivo registró un saldo primario positivo, ese resultado fue inferior al objetivo específico pactado con el Fondo.
El Banco Central cumplió la meta de reservas después de su flexibilización
La situación fue diferente en el caso de las reservas internacionales.
El Banco Central consiguió cumplir el objetivo de reservas netas correspondiente a junio, después de que el FMI flexibilizara las condiciones del programa.
La variación acumulada desde fines de 2024 fue de -u$s3.111 millones, dentro del límite de -u$s8.600 millones establecido para esa fecha.
El cumplimiento representa un cambio respecto de las dos revisiones anteriores, en las que la autoridad monetaria no había alcanzado los objetivos comprometidos.
De esta manera, la tercera evaluación presenta resultados diferentes entre sus principales indicadores: mientras las reservas quedaron dentro de los parámetros acordados, el resultado fiscal requiere una dispensa para que el programa pueda continuar.
La negociación pendiente se concentra ahora en resolver ese incumplimiento y completar el acuerdo técnico que habilite el tratamiento en el Directorio.
El FMI bajó a 2,1% su proyección de crecimiento para Argentina
El viaje de Caputo coincidió con la publicación de una nueva edición del World Economic Outlook, el informe de perspectivas económicas globales del FMI.
En su actualización, el organismo redujo del 3,5% al 2,1% la previsión de crecimiento de la economía argentina para 2026, una corrección de 1,4 puntos porcentuales respecto de su estimación anterior.
El nuevo pronóstico quedó alineado con la proyección actualizada del Banco Mundial.
Además, el Fondo recortó en medio punto porcentual su estimación de crecimiento para 2027, que pasó a ubicarse en 3,5%.
Las modificaciones reflejan un escenario de expansión económica más moderada que el previsto anteriormente por el organismo.
De todos modos, las proyecciones del FMI continúan por encima de las estimaciones relevadas entre los analistas privados por el Banco Central.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectó un crecimiento del Producto Bruto Interno de 1,5% para 2026 y de 3% para 2027.
La diferencia muestra que, aunque el Fondo redujo sus previsiones, todavía espera un desempeño de la economía argentina superior al contemplado por el consenso de los participantes del relevamiento.
Los vencimientos con el FMI aumentan la importancia del desembolso
La negociación también se desarrolla en un contexto de nuevos compromisos financieros con el organismo.
Argentina realizó recientemente un pago cercano a u$s795 millones y deberá afrontar vencimientos adicionales durante los próximos meses.
Según el cronograma informado, el país tiene pendientes pagos por aproximadamente u$s865 millones en noviembre y u$s340 millones en diciembre.
En ese escenario, la eventual aprobación del desembolso de u$s869 millones permitiría compensar parcialmente las divisas utilizadas para atender los compromisos recientes.
Sin embargo, esos fondos todavía no están disponibles.
Para acceder al desembolso, el Gobierno deberá completar la revisión técnica, obtener la dispensa correspondiente a la meta fiscal y conseguir posteriormente la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI.
Hasta que se cumplan esas etapas, la liberación de los recursos permanecerá pendiente.
Caputo también se reunirá con el Banco Mundial y el BID
Además de las conversaciones con el Fondo Monetario, el ministro de Economía tiene prevista una agenda con otros organismos multilaterales.
Entre los encuentros programados figuran reuniones con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn.
La delegación argentina también participará de actividades del G20 y de encuentros con ministros de Finanzas y autoridades de bancos centrales de otros países.
Las reuniones forman parte de la agenda financiera internacional del Gobierno, que busca sostener sus vínculos con los organismos multilaterales mientras avanza con la implementación de su programa económico.
Por ahora, el resultado de la tercera revisión con el FMI sigue abierto.
El Gobierno consiguió cumplir la meta de reservas, pero necesita resolver el incumplimiento fiscal para avanzar hacia el desembolso. Al mismo tiempo, el recorte de las proyecciones de crecimiento introduce un nuevo elemento en la evaluación de las perspectivas económicas argentinas para lo que resta de 2026 y el próximo año.
