Luego de mantener un encuentro con el ministro del Interior, Diego Santilli, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, aseguró que analizará el proyecto de modernización laboral junto a su Gabinete y a los legisladores nacionales de la provincia antes de fijar una postura definitiva.
En conferencia de prensa, el mandatario explicó que la reunión —de la que también participaron diputados y senadores correntinos— tuvo como objetivo “evacuar dudas” sobre la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo. Valdés reconoció la necesidad de avanzar en cambios en el sistema laboral, aunque aclaró que todavía existen interrogantes que deberán ser debatidos puertas adentro del Gobierno provincial.
“Es necesario modernizar nuestro sistema laboral, pero tenemos preguntas que el Ministro estuvo respondiendo hoy. La semana próxima llevaremos estas dudas al Gabinete y conversaremos con ministros, diputados y senadores para tener una postura definitiva”, sostuvo el gobernador.
Modernización laboral y preocupación por la coparticipación
Valdés remarcó que el debate sobre la reforma es “altamente positivo”, siempre que se garantice que “los derechos de los trabajadores no se ponen en riesgo”. En ese sentido, destacó el clima del encuentro: “Fue una charla positiva. Queremos ver a nuestro país creciendo, generar desarrollo y trabajo”.
Por su parte, Santilli señaló que durante la reunión se abordó la agenda nacional y subrayó a la modernización laboral como uno de los ejes centrales. El ministro reconoció la preocupación de las provincias por el impacto que tendría la reducción del impuesto a las ganancias en la coparticipación federal.
El gobernador correntino confirmó que ese punto formó parte de la conversación. Según indicó, el Ejecutivo nacional sostiene que el proyecto generará más empleo formal y que ese crecimiento terminaría compensando la merma de recursos que implicaría la baja de las alícuotas.
Santilli fue más gráfico al respecto: “Cada 400 mil trabajadores registrados nuevos se recupera el 100% de la pérdida estimada por la reducción de remesas federales”. Y agregó: “Queremos que la Argentina crezca y genere trabajo formal. Esta modernización laboral es para otorgar derechos a los que hoy no los tienen. Basta de informalidad”.
El rol de Corrientes en el Senado
El respaldo de Valdés no sería solo político sino también clave en términos legislativos. El Gobierno nacional necesita sumar apoyos en la Cámara alta, y Corrientes aporta tres votos en el Senado de la Nación: los oficialistas Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi, a los que se suma Mauricio “Camau” Espínola, ex PJ y actual aliado del valdesismo.
En ese marco, Valdés planteó que el diálogo con la Nación debe ser equilibrado. “La agenda no puede ser unilateral, debe ser bilateral. Los asuntos de las provincias y de la Nación deben estar presentes por igual”, afirmó.
El gobernador calificó a Santilli como “un querido amigo” y anticipó que la próxima semana habrá una nueva cumbre, esta vez en la Ciudad de Buenos Aires. El ministro, a su vez, agradeció al presidente Javier Milei y remarcó que “el camino para la Argentina es el diálogo y el trabajo en conjunto”.
Agenda abierta con la Nación
Además de la reforma laboral, Santilli presentó lo que definió como “una agenda larga” trabajada con distintos ministerios. Entre los temas tratados figuraron la caja jubilatoria provincial, terrenos para compensar deudas, cuestiones energéticas y fondos que Corrientes viene reclamando al Estado nacional.
Mientras tanto, Valdés convocó a todo su Gabinete para continuar el análisis del proyecto. La definición final, según anticipó, llegará luego de ese debate interno y del intercambio con los legisladores nacionales de la provincia.
