El gobierno de Javier Milei puso en marcha el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza el sistema de segmentación tarifaria vigente hasta ahora. El nuevo régimen abarca los servicios de electricidad, gas natural por redes, gas propano y gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas, y reduce el esquema a solo dos categorías: usuarios con subsidio y usuarios sin subsidio.
Con esta modificación, miles de hogares de clase media quedarán equiparados a los de mayores ingresos y pasarán a pagar la tarifa plena por sus consumos energéticos. La medida quedó formalizada mediante la Resolución 13/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial y firmada por la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti.
El nuevo registro y la gestión de los subsidios
Para instrumentar el sistema, el Ejecutivo creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que tomará como base la información ya existente en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Los usuarios podrán actualizar sus datos personales y la composición del grupo familiar mediante formularios digitales o de manera presencial en las oficinas de la ANSES.
La resolución instruye a la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético a asumir la gestión operativa del padrón de beneficiarios, así como los mecanismos de inscripción, revisión y eventual exclusión del régimen.
Topes de consumo subsidiado
En el caso de la energía eléctrica, el nuevo esquema fija bloques de consumo base subsidiados. De manera general, el límite será de 300 kWh mensuales durante los meses de verano (diciembre, enero y febrero) y de invierno (mayo a agosto), mientras que para el resto del año el tope se reduce a 150 kWh.
La normativa contempla, no obstante, consumos diferenciados para zonas cálidas y muy cálidas, donde los límites subsidiados podrán extenderse hasta 370 kWh y 550 kWh mensuales durante el verano, respectivamente.
Para el gas natural, el SEF mantiene los bloques de consumo ya definidos en regulaciones anteriores, incluyendo a los usuarios de gas propano indiluido por redes. En paralelo, la Secretaría de Energía estableció un plazo de seis meses para completar la migración de los beneficiarios del Programa Hogar —destinado a la provisión de garrafas— al nuevo régimen focalizado.
Impacto en las facturas y fin de la Tarifa Social
El impacto concreto del nuevo sistema se reflejará en las facturas una vez que se publiquen los nuevos precios mayoristas de la energía. Desde el área energética anticipan que la eliminación de la segmentación implicará subas para amplios sectores que hasta ahora accedían a algún nivel de subsidio.
Además, la implementación del SEF supone el cese de la Tarifa Social Federal de Gas, que quedará sin efecto bajo este nuevo esquema. Con esta decisión, el Gobierno avanza en su estrategia de reducción del gasto público en subsidios y profundiza el cambio de paradigma en la política energética, con un esquema más restrictivo y focalizado en los hogares de menores ingresos.
