Pasada la primera quincena del año, la mesa política que responde al presidente Javier Milei volverá a reunirse para definir la estrategia legislativa que le permita al oficialismo reunir los votos necesarios y avanzar con la Reforma Laboral durante febrero. El encuentro está previsto para el viernes 16 de enero y buscará ordenar posiciones internas y delinear el esquema de negociaciones con aliados y gobernadores.
“Todavía hay temas por revisar, algunas cuestiones impositivas. La semana que viene hay reunión de mesa política y ahí definiremos”, anticipó una fuente relevante del Gabinete, en un clima donde la prioridad del Ejecutivo es asegurar un nuevo triunfo parlamentario tras la aprobación del Presupuesto 2026.
Mientras varios ministros se toman vacaciones, el Presidente se mantiene activo y los principales alfiles del Gobierno continúan en funciones. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue quien resolvió adelantar la convocatoria —originalmente prevista para el lunes 19— y se consolidó como el coordinador central del armado político, aunque sin presencia diaria en Casa Rosada.
En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, intensificó las rondas con gobernadores, una pieza clave para destrabar apoyos en el Congreso. Esta semana retomó la agenda tras recorrer las zonas afectadas por los incendios forestales en Chubut, donde el gobernador Ignacio Torres reclamó avanzar con la incorporación de la figura de ecocidio en el Código Penal de la Nación Argentina.
Santilli tiene previsto viajar el lunes a Chaco para reunirse con el gobernador Leandro Zdero y cerrar la semana en Mendoza, donde mantendrá un encuentro con Alfredo Cornejo. En esa provincia, La Libertad Avanza oficializó listas comunes con el radicalismo para competir en las elecciones municipales del 22 de febrero en distritos clave como San Rafael, Maipú y Luján de Cuyo.
El frente parlamentario y las tensiones internas
En el Congreso, el oficialismo también se muestra en control. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que desde el 16 de enero funcionará una comisión técnica encabezada por la abogada laboralista Josefina Tajes, que analizará junto a bloques aliados las observaciones del sindicalismo y de las entidades empresariales al proyecto impulsado por Federico Sturzenegger.
Desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aseguran que el legislador combina descanso con actividad política. Algo similar ocurre con su primo, el operador territorial Eduardo “Lule” Menem, parte del núcleo que articula las negociaciones legislativas. A ese esquema se suma el asesor presidencial Santiago Caputo, que decidió no tomarse vacaciones y permanece activo en su despacho del Salón Martín Fierro.
La reunión del viernes volverá a reunir a los interlocutores que lograron destrabar el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal. Adorni recibirá en el Ministerio del Interior a Santilli, Bullrich, los Menem, Caputo y al secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt. No se descarta la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, aunque su participación suele ser puntual.
En Balcarce 50, el clima es de satisfacción con la división de roles. “El esquema funciona: Bullrich maneja el Senado y Menem Diputados. Adorni coordina, Santilli negocia con gobernadores y Santiago define la estrategia, todo bajo la supervisión de Karina Milei”, resumió un funcionario del círculo íntimo.
Cambios posibles y definición del temario
Uno de los puntos aún abiertos es si el Ejecutivo aceptará introducir cambios en la iniciativa. Un sector del oficialismo, con Bullrich a la cabeza, considera viable revisar aspectos como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) o el capítulo tributario que genera resistencia entre los gobernadores. Otros, en cambio, sostienen que el texto ya fue suficientemente negociado y que el enviado al Congreso es definitivo.
El debate deberá resolverse antes del llamado a sesiones extraordinarias, previsto para el 2 de febrero. Además de la Reforma Laboral, el temario podría incluir la modificación de la Ley de Glaciares, mientras que la reforma integral del Código Penal aparece, por ahora, relegada al período ordinario que comenzará el 1° de marzo, tras la apertura de la Asamblea Legislativa.
A un mes del tratamiento, la Casa Rosada busca ordenar el discurso interno, contener a los actores involucrados y ajustar el proyecto sin alterar su espíritu. El objetivo es claro: que la Reforma Laboral se convierta en la primera gran victoria legislativa de 2026 para el Gobierno de Javier Milei.
