El presidente Javier Milei resolvió actualizar los haberes de ministros, secretarios y subsecretarios, pero decidió congelar su propio salario y el de la vicepresidenta Victoria Villarruel por “tiempo indeterminado”. La medida, confirmada por fuentes oficiales, será formalizada mediante un decreto que se firmará esta noche y se publicará el próximo viernes 2 de enero.
Según explicaron desde el entorno presidencial, la decisión apunta a “autoexcluir” a los únicos dos cargos electos por voto popular del incremento salarial que alcanzará al resto de la estructura política del Ejecutivo. “Fueron los únicos elegidos por la gente”, justificaron en Balcarce 50, al tiempo que señalaron que los demás funcionarios “integran un plantel necesario para el funcionamiento del Gobierno”.
El aumento será el primero que perciban los cargos jerárquicos desde el inicio de la gestión libertaria. De acuerdo con estimaciones oficiales, los sueldos acumulaban una pérdida del poder adquisitivo cercana al 60% desde diciembre de 2023, producto de la inflación. Aun así, fuentes del Gabinete indicaron que la recomposición quedará “alrededor de un 30% por debajo de la inflación acumulada”.
La vicepresidenta Villarruel no se verá alcanzada por la actualización. En reiteradas oportunidades, la titular del Senado había cuestionado públicamente el congelamiento de su haber. “Mi sueldo está congelado hace un año. En breve me pagan dos chirolas y soy vice”, escribió en su cuenta de Instagram a comienzos de 2025, en uno de los tantos gestos que evidenciaron el deterioro de su vínculo con el Presidente. Desde su entorno evitaron realizar comentarios sobre la nueva decisión.
La relación entre Milei y Villarruel atraviesa una ruptura política desde hace meses. Sin diálogo directo entre ambos, y tras la salida de Guillermo Francos como figura de articulación, es la actual senadora Patricia Bullrich quien intenta tender puentes entre el Ejecutivo y el Legislativo.
El congelamiento salarial no es el único frente de conflicto. Días atrás, Villarruel reclamó por la ausencia de fondos destinados a Bienes de Uso en el Presupuesto 2026, una partida clave para el funcionamiento del Senado. “Estamos entrando en rojo. No pasó nunca que haya un cero en un inciso”, advirtió. Desde la Casa Rosada atribuyeron la situación a un “error” administrativo y aseguraron que sería corregido por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aunque el entorno de la vicepresidenta desconfía de esa explicación y lo interpreta como una decisión política.
En ese marco, Adorni confirmó públicamente que el salario presidencial quedará congelado de manera indefinida. “Es una instrucción directa del Presidente”, afirmó en conferencia de prensa, sin aclarar que la medida también alcanza a la vicepresidenta. En junio pasado, el propio vocero había señalado que Milei “no considera a Villarruel parte de la gestión”, una definición que profundizó la tensión interna.
Actualmente, el esquema salarial establece que el Presidente percibe $4.066.018, la vicepresidenta $3.764.820 y los ministros $3.584.006. Los secretarios cobran $3.282.709 y los subsecretarios $2.981.510. Con el decreto en marcha, estos últimos verán una recomposición parcial de sus ingresos, mientras que la cúpula electa del Ejecutivo quedará al margen.
La decisión expone una vez más el delicado equilibrio interno del oficialismo: una administración que busca mostrar austeridad en la cima del poder, mientras enfrenta tensiones políticas y reclamos salariales dentro de su propia estructura.
