Tras la aprobación en el Senado del proyecto de Inocencia Fiscal, el ministro de Economía, Luis Caputo, aceleró los trámites para habilitar desde este lunes el ingreso de los llamados “dólares del colchón” al sistema financiero, al menos a través del Banco Nación, en medio de un fuerte cruce con las entidades privadas por los requisitos que exigen sobre el origen de los fondos.
“A partir de mañana, te esperamos en todas nuestras sucursales para atender y recibir tus ahorros con la seguridad y respaldo del Banco Nación Argentina (BNA), en el marco de la nueva ley de Inocencia Fiscal”, publicaron desde la entidad en la red social X. Según pudo saber Infobae, el domingo se envió una circular interna a todas las sucursales del país para comenzar a operar bajo ese esquema, aunque la ley aún no fue promulgada ni reglamentada en el Boletín Oficial, como se esperaba que ocurriera este lunes.
El apuro del equipo económico responde a una necesidad concreta: reactivar la economía a partir de los dólares que permanecen fuera del sistema. De acuerdo con los últimos datos del Indec, al tercer trimestre de 2025 había USD 253.919 millones fuera del circuito formal, lo que representó un incremento de USD 4.175 millones respecto del trimestre anterior. La cifra incluso podría ser mayor, ya que el relevamiento se realizó antes de la cobertura cambiaria masiva previa a las elecciones legislativas de octubre.
Cuando presentó el proyecto en mayo, Caputo sostuvo que la formalización de esos ahorros era clave para sostener un crecimiento económico del 6%. Sin embargo, el “apretón monetario” previo a los comicios —con suba de tasas— derivó en una caída del 0,3% de la actividad en octubre. Ahora, con el escenario político despejado, el objetivo oficial es lograr que esos dólares ingresen al sistema financiero y se vuelquen al consumo o al ahorro formal.
Cruce abierto con los bancos privados
La iniciativa desató una fuerte disputa con los bancos privados, a los que Caputo acusó de exigir documentación adicional a la prevista por la ley. “Si en sus bancos les piden cosas de más, no pierdan su tiempo. Pueden ir al Banco Nación”, escribió el ministro, al señalar que allí solo se solicitará la adhesión al régimen simplificado de Ganancias para poder depositar y disponer libremente de los fondos.
Desde las entidades privadas respondieron con cautela y molestia. “Los bancos cumplen normas, no tuits”, replicó una fuente del sector, al remarcar que mientras no se modifiquen las regulaciones del Banco Central y de la Unidad de Información Financiera (UIF), continuarán aplicando los controles vigentes. “No se trata de romperle las p… a nadie, sino de cumplir con la normativa”, agregaron.
La Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) optó por no hacer declaraciones, mientras que el presidente de Adeba, Javier Bolzico, consideró que la ley es “positiva para la intermediación financiera y el crecimiento del crédito” y destacó que toda medida que promueva la formalización del ahorro es bienvenida.
Lo que falta definir
Más allá de los anuncios, el esquema definitivo dependerá de decisiones clave que aún no se conocieron. En los próximos días será determinante la posición que adopten la UIF y el BCRA, así como la publicación de la resolución de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que deberá reglamentar aspectos centrales del régimen. En particular, el Gobierno prometió revisar el esquema de multas automáticas, que arrastran una actualización superior al 100.000%.
Con la ley todavía sin promulgar, el Gobierno busca enviar una señal política y económica clara: acelerar la remonetización de la economía y presionar para que los dólares salgan del colchón. El éxito de la estrategia, sin embargo, dependerá de cuán alineados queden los reguladores y de si el sistema financiero acompaña, o resiste, el nuevo régimen.
