El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, afirmó que la deuda de coparticipación que el Estado nacional mantiene con el distrito supera los 5.000 millones de dólares y la comparó con el costo de construcción de tres líneas de subte. Aunque remarcó que el diálogo con el Gobierno nacional sigue abierto, advirtió que no descarta recurrir nuevamente a la Corte Suprema si no se alcanza un acuerdo por los pagos pendientes.
“La Ciudad tiene derecho a esos recursos, no hay ninguna duda. Lo ha dicho la Corte Suprema y hay una cautelar que indica que hay que empezar a pagar”, sostuvo el mandatario porteño al describir el estado de la negociación. Recordó que durante el último año se había firmado un acta acuerdo con la Nación, incluso aceptando una modalidad de pago alternativa propuesta por el Ejecutivo nacional. “De junio a mayo se cumplió bien; en mayo volvieron parte de los atrasos. ¿Encontramos una solución definitiva? Todavía no”, explicó.
Macri precisó que actualmente hay conversaciones con funcionarios nacionales “dos o tres veces por semana”, con el objetivo de evitar una nueva instancia judicial. “La voluntad está, pero los recursos para el Gobierno nacional son escasos”, reconoció. Sin embargo, remarcó que se trata de fondos que pertenecen a los porteños. “Es plata de la Ciudad”, enfatizó.
En ese marco, el jefe de Gobierno cuantificó la deuda acumulada durante la presidencia de Alberto Fernández en más de 5.000 millones de dólares. “Tres líneas de subte y me sobra”, graficó. Además, detalló que desde agosto a la fecha se sumaron otros 450.000 millones de pesos, equivalentes a unos 300 millones de dólares. “Con eso se podrían pagar, por ejemplo, los túneles de una línea de subte o más de veinte resonadores y tomógrafos para hospitales”, comparó.
Macri también subrayó que la Ciudad brinda servicios a más de seis millones de personas por día, entre residentes y quienes ingresan a trabajar, estudiar o consumir. “Estos recursos no son solo de los porteños, sino de todos los que usan la infraestructura y los servicios de Buenos Aires”, señaló.
Ante la posibilidad de una nueva presentación judicial, fue cauto pero firme: “No lo voy a descartar, pero voy a tratar de no tener que volver a la Corte, donde ya estamos”. En ese sentido, planteó la necesidad de alcanzar un acuerdo “razonable” con el presidente Javier Milei y su equipo económico. “Entendemos el esfuerzo que hace el Gobierno nacional para cerrar los números y podemos acompañar un poco. Lo que no podemos hacer es renunciar a derechos”, afirmó.
Incluso dejó abierta la puerta a aceptar mecanismos de pago alternativos, como la cesión de tierras o inmuebles del Estado nacional, aunque aclaró que esa opción solo podría ser parcial y sin resignar derechos de la Ciudad.
Las negociaciones se intensificaron en la última semana, luego de que la cláusula incorporada en el proyecto de Presupuesto 2026 —que buscaba establecer un mecanismo para recomponer la deuda con la Ciudad— fuera rechazada en la Cámara de Diputados, pese a que el texto general obtuvo media sanción. Un escenario que mantiene abierto el conflicto y vuelve a tensionar la relación entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires.
