El Presidente encabezó por tercera vez una reunión semanal con todo su equipo y definió los próximos pasos legislativos. El Gobierno busca capitalizar el impacto del anuncio sobre Malvinas mientras negocia el Presupuesto 2027 y una reforma electoral que todavía no tiene los votos asegurados.
Javier Milei volvió a reunir a todo su Gabinete en la Casa Rosada y puso en marcha una nueva etapa de la agenda legislativa del Gobierno, con varios proyectos de alto impacto político y económico sobre la mesa.
El encuentro, que se extendió durante poco más de dos horas y media, fue el tercero desde que el Presidente decidió establecer reuniones de Gabinete semanales. La intención oficial es ordenar los tiempos para las próximas semanas y coordinar la estrategia parlamentaria de cara al último tramo del año.
La reunión se produjo además pocos días después de la cadena nacional en la que Milei anunció una serie de medidas vinculadas con la soberanía sobre las Islas Malvinas, entre ellas el envío al Congreso de una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y la creación del Consejo de Seguridad Nacional.
Sin embargo, parte de esa normativa todavía se encontraba en proceso de redacción al momento del anuncio.
El Gobierno busca recuperar la iniciativa
En la Casa Rosada consideran que la cadena nacional permitió al Presidente recuperar la iniciativa política después de varias semanas en las que la gestión había quedado condicionada por la agenda parlamentaria y las disputas con la oposición.
El objetivo ahora es aprovechar el impacto del anuncio y trasladar esa iniciativa al Congreso, donde el oficialismo deberá afrontar negociaciones complejas.
El principal desafío será el Presupuesto 2027, cuyo proyecto está previsto que ingrese a la Cámara de Diputados el 15 de septiembre.
Como ocurrió en los últimos años, no está prevista la presencia de Milei ni del ministro de Economía, Luis Caputo, y el encargado de explicar los principales lineamientos podría ser el secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
La premisa central seguirá siendo la preservación del equilibrio fiscal, uno de los pilares del programa económico libertario.
Dos proyectos que incomodan a la Casa Rosada
La reunión de Gabinete se realizó pocos minutos después de que la oposición consiguiera avanzar con el tratamiento de los proyectos vinculados con la morosidad y la emergencia en discapacidad.
La Cámara de Diputados tiene previsto sesionar el miércoles para avanzar con el emplazamiento de las comisiones y establecer el cronograma de dictámenes.
Se trata de dos iniciativas particularmente sensibles para el Gobierno. Ambos proyectos habían sido vetados por Milei, pero posteriormente el Congreso ratificó su sanción, por lo que el oficialismo enfrenta ahora la necesidad de definir una estrategia frente a su eventual tratamiento.
El RIGI y la negociación con los aliados
Otro de los temas que deberá resolver el Ejecutivo es la revisión del Súper RIGI y las modificaciones propuestas tanto por sectores aliados como por la oposición.
La discusión estará centrada en determinar qué cambios está dispuesto a aceptar el Gobierno y qué artículos buscará preservar para mantener el esquema de incentivos y acelerar la llegada de inversiones.
La negociación será particularmente relevante en un Congreso donde el oficialismo necesita construir acuerdos para evitar nuevos reveses parlamentarios.
La reforma electoral, el desafío político
En paralelo, el Gobierno mantiene entre sus prioridades la reforma electoral, una iniciativa considerada estratégica para el futuro político de La Libertad Avanza.
El Senado convocó a una reunión de comisión para el 15 de septiembre y allí comenzará a quedar más claro el nivel de respaldo que puede reunir el proyecto.
En el oficialismo reconocen que hoy no están los votos suficientes para garantizar su aprobación.
“No están los votos, pero es normal. El costo de cerrar en un año no electoral es más elevado para nosotros. Tenemos mayores incentivos para cerrar más cerca de la fecha de alianzas”, explicó una fuente al tanto de las negociaciones.
La discusión, además, excede al Congreso. Varios legisladores consideran que la Casa Rosada deberá negociar directamente con los gobernadores, que tendrán un papel central para definir el destino de la reforma.
El Gobierno sabe que necesita avanzar antes del comienzo del próximo año legislativo, pero enfrenta un escenario en el que los incentivos políticos de los distintos sectores todavía no están alineados.
Gabinete completo en la Casa Rosada
Milei llegó a su despacho a las 9.30 y aguardó el ingreso de los funcionarios. El encuentro comenzó a las 10 en el Salón Eva Perón con asistencia completa.
Participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros Sandra Pettovello, Mario Lugones, Pablo Quirno, Alejandra Monteoliva, Carlos Presti, Juan Pablo Mahiques y Federico Sturzenegger.
También estuvieron Karina Milei, Fabián Fernández, María Ibarzabal Murphy y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.
La reunión contó además con la presencia del asesor Santiago Caputo, el vocero presidencial Adrián Ravier, el titular de Diputados Martín Menem y los senadores Bartolomé Abdala y Patricia Bullrich.
En la previa del encuentro, Caputo se cruzó en la explanada de la Casa Rosada con Menem y ambos se saludaron antes de ingresar, pese a las tensiones que atravesaron al oficialismo.
Con el Presupuesto 2027 a las puertas del Congreso y varios proyectos pendientes de negociación, el Gobierno inicia así una etapa en la que buscará convertir la recuperación de iniciativa política en acuerdos legislativos concretos.
