Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Jorge Ferraresi, Julio Alak y Fernando Espinoza comenzaron a intensificar sus recorridas y apariciones políticas. Todos respaldan la candidatura presidencial de Axel Kicillof, pero también empiezan a posicionarse para 2027. Máximo Kirchner aparece como una alternativa que el peronismo todavía no descarta.
La carrera por la sucesión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires comenzó a tomar forma dentro del peronismo. Los principales dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) empezaron a intensificar sus recorridas, actos y movimientos políticos con una doble estrategia: respaldar la construcción nacional del gobernador bonaerense y, al mismo tiempo, posicionarse para competir por su lugar en 2027.
Por ahora, el proceso se desarrolla de manera ordenada y bajo el paraguas político de Kicillof. En ese espacio aparecen el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; y los intendentes Jorge Ferraresi, Julio Alak y Fernando Espinoza.
A ellos se suma un segundo grupo de jefes comunales que también busca hacerse un lugar en la discusión interna del peronismo, entre ellos Federico Otermín, Mariel Fernández, Federico Achával, Gustavo Menéndez y Leonardo Nardini. Y existe además una incógnita de peso: Máximo Kirchner, cuyo nombre empieza a aparecer como una eventual alternativa para la Gobernación.
Bianco, el candidato más cercano a Kicillof
Dentro del MDF, Carlos Bianco aparece como el dirigente que cuenta con mayor confianza del gobernador. Es uno de sus principales colaboradores y recientemente quedó formalmente al frente del armado político del kicillofismo en la provincia.
Por pedido de Kicillof, comenzó a recorrer con mayor frecuencia distintos puntos del territorio bonaerense. “Me pidió caminar y yo cumplo con eso”, explicó Bianco ante las consultas sobre su futuro político.
Durante un acto en Alberti, el jefe de Gabinete bonaerense dejó además una definición que funciona como mensaje hacia el resto del peronismo: para enfrentar las elecciones de 2027 será necesario construir una candidatura unificada.
“Para ganar el año que viene se necesita una candidatura unificada del campo popular. Si se polariza y vamos divididos, perdemos. Esa candidatura hay que construirla”, planteó.
La definición también refuerza la estrategia de Kicillof de expandir el MDF más allá de la provincia y utilizar esa estructura como plataforma para una eventual candidatura presidencial.
Ferraresi, el más lanzado
Entre los dirigentes del MDF que ya adoptaron un perfil abiertamente electoral aparece Jorge Ferraresi. El exintendente de Avellaneda tomó licencia para recorrer la provincia y participó de actos en San Miguel, Ayacucho, San Nicolás, Tres de Febrero y Chivilcoy.
Su despliegue territorial se profundizó después de que dejara definitivamente la intendencia el 3 de julio. Desde entonces, Magdalena Sierra quedó al frente del municipio.
Ferraresi utiliza sus intervenciones públicas para plantear una visión contrapuesta al Gobierno de Javier Milei, especialmente en torno al papel del Estado. Su discurso busca instalar la idea de un Estado presente y eficaz frente al modelo de reducción de la intervención estatal impulsado por la Casa Rosada.
Katopodis, el dirigente que conecta sectores
Otro de los nombres que aparece con fuerza es Gabriel Katopodis. El ministro bonaerense tiene como principal base territorial al municipio de San Martín y desde hace tiempo es mencionado como uno de los posibles postulantes a la Gobernación.
Su principal activo dentro del MDF es su capacidad de diálogo con distintos sectores del peronismo. Mantiene buenos vínculos tanto con La Cámpora como con el Frente Renovador, lo que lo convierte, junto con Mariano Cascallares, en uno de los pocos dirigentes capaces de mantener canales de comunicación entre el kicillofismo y el cristinismo.
Katopodis incluso acompañó a Ferraresi en varias de sus recorridas, una señal de la coordinación que existe entre ambos dirigentes.
Alak y Espinoza también se posicionan
Julio Alak comenzó a desplegar movimientos propios dentro del peronismo. El intendente de La Plata mantuvo reuniones con dirigentes nacionales y jefes comunales alejados del núcleo principal de la interna, además de encuentros con dirigentes históricos del justicialismo.
Su perfil combina experiencia de gestión y vínculos con distintos sectores del peronismo. Alak también viene defendiendo desde hace tiempo la necesidad de utilizar las PASO como mecanismo para ordenar las candidaturas y dejar que sean los votos los que definan quién debe representar al espacio.
Fernando Espinoza, por su parte, tiene un activo electoral específico: gobierna La Matanza, el distrito con mayor peso electoral de la provincia. Su estructura territorial le otorga una posición relevante dentro de cualquier negociación sobre las candidaturas bonaerenses.
En las últimas semanas acompañó a Bianco en actividades del MDF y respaldó públicamente la candidatura presidencial de Kicillof.
Una competencia que excede al MDF
La disputa por la sucesión de Kicillof no se limita al espacio que conduce el gobernador. Otros intendentes peronistas comenzaron también a construir sus propios perfiles.
Entre ellos figuran Federico Otermín, de Lomas de Zamora; Mariel Fernández, de Moreno; Federico Achával, de Pilar; Gustavo Menéndez, de Merlo; y Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas.
Todos deberán definir si buscan competir dentro de una eventual PASO, negociar una candidatura de unidad o esperar la evolución de la interna nacional del peronismo.
Y en ese escenario aparece el nombre que podría alterar por completo el tablero: Máximo Kirchner.
El líder de La Cámpora mantiene abierta la posibilidad de competir por un cargo ejecutivo y en el peronismo bonaerense no descartan que pueda ser candidato a gobernador. Su eventual postulación introduciría directamente la disputa entre el kirchnerismo y el kicillofismo en la definición de la principal candidatura bonaerense de 2027.
Por ahora, Kicillof mantiene una posición equidistante respecto de sus posibles sucesores. Los dirigentes que se mueven bajo su estructura tienen vía libre para construir, pero ninguno cuenta con su respaldo explícito.
La carrera recién comienza y, antes de definir nombres, el gobernador buscará consolidar el MDF como una estructura capaz de trascender Buenos Aires y sostener su propio proyecto nacional. Para quienes aspiran a sucederlo, esa construcción representa al mismo tiempo una oportunidad: acompañar a Kicillof hacia 2027 mientras construyen su propio camino hacia la Gobernación.
