El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó este lunes un encuentro con intendentes de distintos espacios políticos para analizar la situación económica y financiera que atraviesan los municipios, en medio de las tensiones entre la provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional. La reunión se realizó en La Plata, en el marco de la firma de nuevos contratos de leasing del Banco Provincia, y sirvió también para reforzar las críticas del mandatario al modelo económico impulsado por Javier Milei.
Del encuentro participaron jefes comunales del peronismo, el PRO, la UCR, el Frente Renovador, La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y fuerzas vecinalistas, en una convocatoria que buscó mostrar una agenda institucional por encima de las diferencias partidarias.
Kicillof defendió el rol del Banco Provincia
Durante el acto, el gobernador destacó la importancia del Banco Provincia como herramienta de financiamiento para los municipios en un contexto de restricciones económicas.
“Frente a un gobierno nacional que ve a los bancos públicos como instituciones a erradicar, en la provincia creemos exactamente lo contrario”, sostuvo Kicillof, al defender la política de créditos que permite a los municipios adquirir maquinaria, vehículos, equipamiento médico y bienes destinados a obras públicas mediante la línea Provincia Leasing.
Varios intendentes valoraron el programa y señalaron que, sin esa herramienta financiera, muchas inversiones resultarían inviables para las administraciones locales.
Además, el mandatario bonaerense pidió a los municipios que liquiden los salarios de sus empleados a través del Banco Provincia, con el objetivo de fortalecer la entidad financiera provincial.
Preocupación por el endeudamiento de las familias
Durante la reunión también surgió la preocupación por el nivel de endeudamiento que enfrentan muchas familias bonaerenses.
Según trascendió, varios intendentes advirtieron sobre el crecimiento de los créditos personales y las dificultades de numerosos vecinos para afrontar sus compromisos financieros, una situación que también reconocen las autoridades del Banco Provincia.
En ese contexto, Kicillof volvió a responsabilizar a la política económica nacional por el deterioro de la actividad y aseguró que la banca pública continúa expandiendo sus herramientas de asistencia mientras, según sostuvo, el sector privado atraviesa un proceso de retracción.
Reclamos por la relación con el Gobierno nacional
El encuentro se produjo mientras continúan las diferencias entre la administración bonaerense y la Casa Rosada.
Desde la Provincia insisten en que el Gobierno nacional aún no autorizó la toma de créditos internacionales con organismos como la CAF o el BID para financiar obras públicas, una situación que atribuyen a motivos políticos.
En esa línea, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, volvió a reclamar una reunión formal con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y aseguró que la Provincia todavía no obtuvo respuesta a los pedidos enviados por la administración de Axel Kicillof.
Santilli rechazó los cuestionamientos
Desde el Gobierno nacional respondieron con dureza a las críticas provenientes de La Plata.
En declaraciones recientes, Santilli aseguró que la Nación acompañará a la Provincia cuando necesite refinanciar su deuda, aunque cuestionó la falta de coincidencias políticas con la gestión bonaerense.
El jefe de Gabinete sostuvo que Kicillof no acompañó iniciativas impulsadas por la Casa Rosada, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la ley de reiterancia y el proyecto de reforma del régimen penal juvenil, además de cuestionar la presión impositiva que, según afirmó, mantiene la provincia sobre el sector productivo.
“¿Dialogar para qué?”, planteó Santilli, al sostener que no encuentra puntos de acuerdo con la administración bonaerense para avanzar en una agenda conjunta.
Una relación atravesada por la confrontación
Pese a las diferencias públicas entre ambos gobiernos, distintos intendentes reconocen que continúan existiendo canales de diálogo informales entre dirigentes bonaerenses y funcionarios nacionales.
Sin embargo, admiten que la estrategia política de ambas administraciones continúa marcada por la confrontación pública, lo que dificulta la posibilidad de mostrar acuerdos institucionales en el corto plazo.
Mientras Kicillof busca consolidar una agenda centrada en la gestión y el respaldo financiero a los municipios, la disputa con la Casa Rosada sigue siendo uno de los principales ejes del escenario político bonaerense.
