El funcionario anunció que abandonará el cargo que ocupaba desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Adrián Ravier será el nuevo vocero presidencial. La decisión se conoce mientras Adorni enfrenta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
La Casa Rosada confirmó una de las modificaciones más importantes en su esquema de comunicación desde la llegada de Javier Milei al poder. Manuel Adorni dejará la Vocería Presidencial, función que desempeñó desde el inicio de la gestión libertaria, para concentrarse exclusivamente en las responsabilidades vinculadas a la Jefatura de Gabinete.
La decisión fue anunciada este viernes por el propio funcionario tras una reunión mantenida con el Presidente en la residencia de Olivos. En paralelo, el Gobierno informó que el economista Adrián Ravier será quien asuma el rol de nuevo vocero presidencial durante los próximos días.
El cambio implica una reorganización interna en una de las áreas más visibles de la administración nacional. Durante más de dos años, Adorni se convirtió en una de las principales caras del Gobierno a través de sus conferencias de prensa diarias y de la defensa pública de las políticas impulsadas por Milei.
La salida de la Vocería se produce en un contexto políticamente sensible para el oficialismo. En las últimas semanas, el jefe de Gabinete quedó en el centro de la escena por la investigación judicial que lo involucra por presunto enriquecimiento ilícito y por los crecientes cuestionamientos impulsados desde distintos sectores de la oposición.
Milei ratifica su respaldo político
Pese a las controversias, el Presidente decidió respaldar públicamente a uno de sus funcionarios más cercanos.
Adorni participará este sábado junto a Milei y al resto del Gabinete del acto por el Día de la Bandera en Rosario, una imagen que el oficialismo pretende mostrar como una señal de cohesión interna frente a la presión política y judicial que atraviesa el funcionario.
La presencia del jefe de Gabinete en la actividad forma parte de una estrategia destinada a transmitir normalidad institucional y descartar cualquier especulación sobre una eventual salida del Gobierno.
Quién es Adrián Ravier
El reemplazante elegido para ocupar la Vocería Presidencial es Adrián Ravier, economista identificado con las ideas libertarias y cercano al Presidente desde antes de su llegada a la Casa Rosada.
Ravier es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, cuenta con una maestría en ESEADE y un doctorado en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de España. A lo largo de su trayectoria desarrolló una intensa actividad académica y participó en diversas instituciones vinculadas al pensamiento liberal.
En los últimos años ganó protagonismo dentro del universo libertario. Fue una de las figuras asociadas a la Fundación Faro, uno de los principales centros de pensamiento vinculados a La Libertad Avanza, y se convirtió en una voz habitual en defensa de las políticas económicas impulsadas por Milei.
Su designación fue bien recibida por sectores del oficialismo alineados con el asesor presidencial Santiago Caputo, que impulsaban una mayor presencia de perfiles técnicos e ideológicamente afines al núcleo duro libertario en áreas estratégicas de la gestión.
Un nombramiento con fuerte contenido político
Tras conocerse la decisión, Ravier agradeció públicamente al Presidente por la confianza depositada en su figura y aseguró que buscará fortalecer la comunicación de los resultados obtenidos por el Gobierno.
El economista adelantó que asumirá formalmente durante la próxima semana y sostuvo que trabajará para explicar los avances del programa económico y responder a las inquietudes de la ciudadanía.
La designación también exhibe la intención del oficialismo de reforzar el perfil ideológico de la comunicación gubernamental en un momento en que la administración Milei busca consolidar su relato sobre la estabilización económica y las reformas estructurales impulsadas desde diciembre de 2023.
Reconfiguración en medio de la presión judicial
La salida de Adorni de la Vocería no implica un alejamiento del núcleo de poder. Por el contrario, el funcionario conservará su lugar como jefe de Gabinete y continuará ocupando un rol central dentro de la estructura política del Gobierno.
Sin embargo, el movimiento se produce en medio de una etapa compleja para el dirigente libertario, marcada por investigaciones judiciales, pedidos de explicaciones en el Congreso y cuestionamientos sobre su evolución patrimonial.
En ese contexto, la llegada de Ravier abre una nueva etapa en la comunicación oficial mientras el Gobierno intenta preservar uno de sus activos políticos más importantes y mantener el control de la agenda pública en un escenario cada vez más exigente.
