El expresidente Mauricio Macri volvió a marcar distancia del gobierno de Javier Milei con una serie de definiciones sobre el ejercicio del poder, el liderazgo político y la gestión del Estado. Aunque reconoció la “potencia emocional” del mandatario libertario y su capacidad para conectar con una parte importante de la sociedad, planteó reparos sobre la forma en que concibe el rol presidencial y advirtió sobre la necesidad de combinar las ideas con capacidad de implementación.
Durante una exposición en el Foro de Presidentes sobre Política y Democracia realizado en la Universidad Austral, Macri sostuvo que Milei encarna un liderazgo atravesado por una fuerte dimensión emocional y una profunda elaboración teórica de sus posiciones, aunque consideró que existe menor interés en la etapa práctica de las políticas públicas. En ese sentido, señaló que el Presidente parece asumir un papel más cercano al de un “profeta” que al de un administrador tradicional del Estado.
El fundador del PRO también reflexionó sobre las dificultades que enfrenta la política para construir liderazgos más técnicos o moderados en un escenario dominado por la sobreinformación y la lógica del impacto permanente. Según planteó, la sociedad presta menos atención a la política cuando la situación económica no afecta directamente el bolsillo, lo que vuelve más complejo instalar perfiles centrados exclusivamente en la gestión.
A la vez, Macri destacó la importancia del trabajo en equipo y de la organización para sostener procesos de transformación política y económica. “Todo lo que estamos viviendo, lo que lo balancea es el trabajo organizado en equipo”, sostuvo, y advirtió que “si todo es solamente una rosca y anuncios que no tienen contenido, no funciona”.
En otro tramo de su exposición, el exjefe de Estado afirmó que el poder “es una herramienta maravillosa para construir y transformar”, aunque remarcó que pierde sentido si no logra mejorar las condiciones de vida de la sociedad. “Las cosas hay que hacerlas realidad”, insistió.
Macri también vinculó la fortaleza de los países desarrollados con la capacidad de formar perfiles técnicos y profesionales. “Si el mundo mide la potencia de los países por la cantidad de ingenieros que egresan por año, debe tener un valor”, señaló al defender la necesidad de fortalecer estructuras de gestión y cuadros especializados.
Gira del PRO por el norte argentino
En paralelo, Macri volverá a ponerse al frente de la estrategia política del PRO con una gira por el norte argentino que incluirá actividades en San Miguel de Tucumán, Salta y San Fernando del Valle de Catamarca. El objetivo del expresidente es fortalecer la presencia territorial del partido en una región donde el macrismo busca reconstruir volumen político y comenzar a ordenar candidaturas con vistas a las elecciones de 2027.
La recorrida también forma parte del intento del PRO por recuperar identidad propia en medio de la convivencia cada vez más incómoda con La Libertad Avanza. En el entorno de Macri consideran que el partido necesita reactivar estructuras provinciales y consolidar dirigentes locales para evitar quedar absorbido por el oficialismo libertario en futuros acuerdos electorales.
