La reunión de Gabinete encabezada este viernes en la Casa Rosada estuvo atravesada por la crisis política que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado judicialmente por presuntas irregularidades patrimoniales. Sin embargo, lejos de tomar distancia, el presidente Javier Milei volvió a ratificarlo públicamente dentro del Gobierno y encabezó una fuerte señal de respaldo político junto a Karina Milei.
Según trascendió de fuentes oficiales, Milei tomó la palabra al inicio del encuentro y defendió “enfáticamente” al funcionario cuestionado. “No voy a hacer lo que no es justo por ganar una elección” y “no voy a ejecutar a una persona honesta y laburante”, habría afirmado el mandatario frente a ministros y asesores.
Las declaraciones ocurrieron en presencia de Patricia Bullrich, quien días atrás había reclamado públicamente que Adorni presentara “de inmediato” su declaración jurada para despejar dudas sobre su patrimonio.
Un respaldo político explícito
La reunión de Gabinete se transformó así en una nueva demostración de apoyo político de los hermanos Milei al jefe de Gabinete.
Horas antes del encuentro, Adorni encabezó anuncios oficiales junto a ministros nacionales en la Sala de Conferencias de Casa Rosada y participó de actividades institucionales acompañado por Karina Milei.
Además, el propio Presidente volvió a defenderlo en redes sociales, donde compartió publicaciones de dirigentes libertarios que cuestionaban las denuncias y criticaban la cobertura periodística del caso.
La tensión interna y el rol de Bullrich
Pese a la intención oficial de mostrar cohesión, el clima interno estuvo marcado por tensiones, especialmente por la presencia de Bullrich.
La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado había generado incomodidad en sectores libertarios tras pedir explicaciones públicas sobre el patrimonio de Adorni.
Durante la reunión, Bullrich volvió a tomar la palabra y, según trascendió, expresó preocupación por el impacto político de las denuncias. Señaló que el Gobierno atraviesa dificultades con la ciudadanía en temas vinculados a “la corrupción y la economía”.
La intervención fue leída por algunos sectores oficialistas como una señal de diferenciación frente a la postura de respaldo total impulsada por Milei y Karina.
Adorni tomó el control del encuentro
Tras la exposición inicial del Presidente, Adorni quedó a cargo de coordinar el resto del cónclave y agradeció a los equipos por el reciente informe de gestión presentado en el Congreso.
Según dejaron trascender desde el oficialismo, también expuso sobre el plan de gestión 2026-2027, otra señal interpretada dentro del Gobierno como una ratificación de continuidad política pese a las investigaciones judiciales.
La reunión se extendió durante aproximadamente dos horas y media, algo poco habitual para la dinámica libertaria, donde suele primar el hermetismo sobre las discusiones internas.
Los funcionarios presentes
Del encuentro participaron figuras centrales del oficialismo, entre ellas el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem; y la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello.
También estuvieron presentes Federico Sturzenegger, Santiago Bausili, Mario Lugones y Eduardo Menem, entre otros funcionarios y asesores cercanos al núcleo duro libertario.
Un Gobierno que busca contener el impacto político
La ofensiva judicial y mediática sobre Adorni se convirtió en uno de los principales focos de tensión interna para el oficialismo en las últimas semanas.
El Gobierno eligió responder con una estrategia de blindaje político explícito, evitando cualquier gesto de distanciamiento y reforzando públicamente la centralidad del jefe de Gabinete dentro del esquema de poder libertario.
En ese contexto, la reunión de Gabinete funcionó no solo como un espacio de coordinación de gestión, sino también como una demostración interna de respaldo político en medio de un escenario cada vez más complejo para la administración nacional.
