El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desembarcó este viernes en Córdoba con una agenda política y territorial orientada a fortalecer su construcción federal de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
En un territorio históricamente adverso para el kirchnerismo, el mandatario provincial combinó actividades institucionales, sindicales y académicas, mientras profundizó sus cuestionamientos al gobierno de Javier Milei.
“Vamos a ir a las urnas, vamos a ir con una mejor propuesta, vamos a hablar con todo el mundo”, afirmó Kicillof durante su participación en el Congreso Sindical de Sanidad realizado en el Microestadio de La Falda.
El respaldo sindical y la señal hacia 2027
Uno de los momentos más significativos de la jornada ocurrió minutos antes de la llegada de Kicillof al acto sindical. Allí, el dirigente de Sanidad y ex triunviro de la CGT, Héctor Daer, lo postuló públicamente como candidato presidencial del peronismo.
“Creemos que vos sos el mejor candidato que tiene el peronismo para conducir los destinos de la Argentina”, expresó Daer ante los delegados gremiales, que comenzaron a corear “Axel presidente”.
Kicillof evitó asumir explícitamente una candidatura. En distintas declaraciones sostuvo que “es tiempo de construcción” y no de definiciones electorales, aunque insistió en la necesidad de “hablar con todos” y construir una alternativa con “mirada federal”.
Una incursión en territorio complejo para el kirchnerismo
La visita tuvo un fuerte contenido político. Córdoba fue una de las provincias donde el peronismo kirchnerista sufrió históricas derrotas electorales y donde los triunfos de Mauricio Macri en 2015 y de Milei en 2023 se apoyaron en amplias diferencias obtenidas en el balotaje.
Actualmente la provincia es gobernada por Martín Llaryora, referente del llamado “cordobesismo”, un peronismo con fuerte autonomía respecto del PJ nacional.
En ese contexto, el armado territorial de Kicillof en Córdoba viene siendo impulsado por el ex senador nacional Carlos Caserio, quien ofició como principal articulador político de la visita.
Actividades en Cosquín y agenda cultural
La recorrida incluyó una visita a Cosquín, donde Kicillof mantuvo un encuentro con el intendente Raúl Cardinalli.
Allí firmó convenios de carácter turístico y cultural destinados a promover la participación de artistas bonaerenses en el certamen Pre-Cosquín y en el tradicional Festival Nacional de Cosquín, realizado en la Plaza Próspero Molina.
Críticas al Gobierno nacional
Durante sus intervenciones públicas, Kicillof endureció sus cuestionamientos hacia la administración libertaria y acusó al Gobierno nacional de desfinanciar a las provincias.
“El Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar, ahogar y fundir a las provincias”, sostuvo ante trabajadores de Sanidad.
También denunció recortes en obras públicas, programas sociales y medicamentos. “Nos han sacado las obras, nos han sacado los remedios, nos han sacado muchísimos programas que estamos todos los gobernadores reclamando en la Corte Suprema”, afirmó.
En otro tramo de su discurso, criticó el perfil internacional de Milei y cuestionó el retiro del Estado nacional en áreas sensibles.
“Piensan que gobernar el país es andar viajando por el mundo dando conferencias y que la salud, la educación, el trabajo y la infraestructura son problemas de los gobernadores o directamente de los vecinos”, lanzó.
Presentación de libro y respaldo político
La agenda de Kicillof en Córdoba también incluyó la presentación de su libro De Smith a Keynes en la Universidad Tecnológica Nacional de Córdoba capital, donde además firmó convenios institucionales.
El mandatario estuvo acompañado por funcionarios clave de su gabinete bonaerense, entre ellos Carlos Bianco, Andrés Larroque, Javier Rodríguez, Walter Correa y Jesica Rey.
Este sábado continuará con actividades en la Feria del Libro, donde volverá a presentar su publicación, en otra señal de proyección política nacional mientras el peronismo comienza a acelerar sus debates internos de cara a 2027.
