La inflación de febrero fue del 2,9% y se mantuvo en el mismo nivel que el mes anterior, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato estuvo por encima de lo esperado por parte del mercado y reflejó una persistencia en la presión sobre los precios.
Con este resultado, la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 33,1%, mientras que el acumulado del primer bimestre de 2026 alcanzó el 5,9%.
Uno de los datos más relevantes del informe fue la aceleración de la inflación núcleo, que pasó del 2,6% al 3,1%, impulsada principalmente por el aumento de la carne. En paralelo, los precios regulados también registraron un salto significativo.
Carne y tarifas, los principales motores del aumento
Entre los rubros que más subieron se destacó Vivienda, electricidad, gas y otros combustibles, que registró un incremento del 6,8%. La suba estuvo vinculada al nuevo esquema de subsidios y al aumento de tarifas de servicios públicos.
También tuvo una fuerte incidencia el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que creció 3,3%, impulsado por el aumento de la carne y sus derivados.
Según explicó la economista Rocío Bisang, de GMA Capital, el comportamiento de estos precios fue determinante para sostener el nivel del índice.
“La carne experimentó un aumento promedio del 6,6% y aportó 0,7 puntos porcentuales a la inflación mensual, mientras que las tarifas de gas y electricidad subieron alrededor de 12%, con una incidencia cercana a 0,5 puntos”, señaló.
Por su parte, el rubro Restaurantes y hoteles también creció por encima del promedio, aunque mostró una moderación respecto de enero. Desde C&T Asesores Económicos indicaron que el sector había subido 4% en enero, en plena temporada turística, y en febrero desaceleró al 3%.
En contraste, los precios estacionales mostraron una caída del 1,3%. Dentro de este grupo, la indumentaria registró una variación de 0%, un comportamiento habitual para el período.
Nueve meses sin desaceleración de la inflación
El dato de febrero marcó el noveno mes consecutivo sin desaceleración significativa de la inflación mensual.
Este resultado cobra relevancia porque febrero suele registrar menores aumentos de precios debido a que tiene menos días que otros meses, lo que normalmente reduce el ritmo de ajustes.
En ese contexto, el escenario complica las previsiones oficiales que apuntaban a una desaceleración más marcada de la inflación en el primer semestre del año.
Marzo, bajo presión por el petróleo
Las proyecciones para marzo también presentan riesgos al alza debido al impacto internacional del conflicto en Medio Oriente.
Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero, el precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril.
Este aumento comenzó a trasladarse gradualmente a los combustibles en el mercado local, con subas cercanas al 5% en las estaciones de servicio.
Bisang explicó que el impacto puede ser significativo: “Un aumento del 10% en el precio de los combustibles se traduce en aproximadamente 0,4 puntos porcentuales adicionales de inflación”.
Dudas sobre la meta de inflación cero
Distintos economistas advierten que el contexto actual aleja la posibilidad de que la inflación mensual llegue a 0% hacia mitad de año, como había planteado el presidente Javier Milei.
El economista Pedro Martínez Geber, de PxQ Consultora, estimó que la inflación de marzo podría ubicarse nuevamente cerca del 3%, impulsada por el impacto de los combustibles y el aumento de costos en transporte y logística.
Además, en marzo suelen registrarse aumentos estacionales en el rubro Educación debido al inicio del ciclo lectivo, junto con nuevos ajustes en tarifas de servicios públicos.
A pesar de este panorama, algunos analistas consideran posible una desaceleración en la segunda mitad del año si se estabilizan los precios internacionales de la energía y se mantiene la política económica actual.
