La Libertad Avanza quedó a un paso de convertir en ley la reforma laboral luego de aceptar en Diputados la eliminación del artículo 44, vinculado a las licencias por enfermedad. Con el texto corregido, el oficialismo avanzó en el Senado y se encamina a la sanción definitiva en la sesión prevista para el próximo viernes, en medio de fuertes cuestionamientos de la oposición.
El proyecto fue debatido en plenario en el Salón Azul del Senado, con la participación conjunta de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda. Allí se definieron dos caminos posibles: insistir con la redacción original o aceptar las modificaciones introducidas por la Cámara Baja. Finalmente, el bloque oficialista resolvió acompañar los cambios para acelerar la aprobación.
La titular del bloque, Patricia Bullrich, sostuvo que la decisión permitirá avanzar hacia la sanción definitiva y se mostró confiada en reunir los votos necesarios en el recinto.
Críticas opositoras y cuestionamientos constitucionales
Desde la oposición, el debate estuvo atravesado por denuncias de supuestas irregularidades en el procedimiento legislativo. El senador peronista Jorge Capitanich afirmó que el tratamiento representaba “una violación flagrante” del reglamento y del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, al cuestionar la integración de comisiones y la convocatoria al plenario.
En la misma línea, Mariano Recalde criticó el carácter integral de la reforma, al señalar que modifica 18 leyes y deroga otras 11 sin un análisis pormenorizado. “Todavía no nos pudieron decir cuál de los 218 artículos le mejora la vida a los trabajadores”, afirmó.
Otros legisladores opositores advirtieron sobre el impacto fiscal que podría tener la norma en provincias y municipios, además de cuestionar la rebaja de impuestos promovida por el oficialismo.
Cambios en comisiones y debate interno
El inicio del plenario estuvo marcado por modificaciones en la composición de las comisiones. Desde el PRO, Andrea Cristina reemplazó a Enrique Goerling Lara; en la UCR, Mariana Juri ocupó el lugar de Rodolfo Suarez y Vilma Bedia sustituyó a Bruno Olivera Lucero. Con esos movimientos, el oficialismo aseguró contar con las firmas necesarias para emitir dictamen y garantizar el tratamiento en el recinto.
El senador formoseño Francisco Paoltroni defendió la celeridad del proceso al señalar que es necesaria para sustituir estructuras laborales “vetustas”. En sintonía, Agustín Moteverde afirmó que existe “apuro por volver a hacer próspera y grande la Argentina”.
Desde Convicción Federal, Fernando Salino advirtió que la rapidez del trámite podría derivar en una futura judicialización. También cuestionó la eliminación del artículo 44 y calificó el proceso como “lleno de irregularidades”.
Escalada verbal y advertencias judiciales
La tensión escaló cuando la senadora Juliana Di Tullio anticipó posibles acciones judiciales por presunto incumplimiento de los plazos reglamentarios y sostuvo que el procedimiento tenía vicios de inconstitucionalidad.
El chubutense Carlos Linares cuestionó promesas incumplidas hacia los trabajadores petroleros y expresó su expectativa de que el debate vuelva a generar movilización social.
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando la senadora Florencia López lanzó una advertencia política que fue inmediatamente respondida por Bullrich, profundizando el clima de confrontación en el recinto.
Al cierre del plenario, Bullrich defendió la legitimidad del proceso y rechazó las acusaciones opositoras. Sostuvo que la reforma apunta a modernizar el sistema laboral y aseguró que una mayor flexibilidad en las relaciones entre empleadores y trabajadores contribuirá a consolidar la baja del desempleo.
Con dictamen asegurado y la sesión ya fijada para el próximo viernes, el Senado se prepara para una votación que definirá el destino de una de las reformas estructurales más relevantes impulsadas por el presidente Javier Milei.
